El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el incremento del riesgo país responde en parte al contexto internacional y en parte al temor político local, ratificó que no buscará competitividad vía devaluación y argumentó por qué la reforma previsional debe ser el último paso del plan de gobierno.
Caputo defendió el rumbo económico, rechazó devaluar y explicó las causas de la suba del riesgo país
El ministro dijo que el país afronta la subas de tasas y del petróleo más el temor político local. Ratificó que no buscará competitividad vía devaluación y argumentó por qué la reforma previsional debe ser el último paso del plan de gobierno.


En el marco del Coloquio de IDEA, en una entrevista grabada con el presidente del encuentro empresario, Fabián Kon, el ministro exhibió un cuadro comparativo sobre los resultados financieros y macroeconómicos de las últimas cuatro gestiones y remarcó que el principal hito del programa en marcha es haber alcanzado la estabilidad respetando la propiedad privada y la santidad de los contratos.
Caputo enfatizó que, a diferencia de crisis pasadas, el ordenamiento fiscal se logró sin recurrir a "expropiaciones, planes Bonex, corralito, corralones" o subas de impuestos.
Adentro y afuera
Consultado por Fabián Kon sobre la reciente volatilidad financiera y el aumento del riesgo país -que pasó de un promedio de 450 a rozar los 600 puntos básicos-, el ministro desglosó los factores detrás de esta dinámica.

."Yo diría que mitad es atribuible al contexto internacional, sin duda, que está afectando a todos los países", sostuvo Caputo al referirse al shock externo provocado por el alza de las tasas internacionales y el precio del petróleo.
No obstante, admitió que la otra mitad responde a incertidumbres domésticas: "Ha sido parte propia que viene dada más que nada por este temor que tienen algunos a que se vuelva al pasado", concepto que sintetizó como el "temor a volver al infierno".
Pese a este escenario, el titular del Palacio de Hacienda calificó esta desconfianza como "totalmente exagerada" y descartó un retorno a esquemas populistas.

Rechazo categórico a la devaluación
Uno de los tramos más enfáticos de la exposición de Caputo estuvo centrado en su negativa a modificar el tipo de cambio para ganar competitividad empresarial. "No creemos que sea devaluando como típicamente quieren algunos economistas, algo que obviamente nunca funcionó en Argentina", afirmó
En ese sentido, ironizó sobre la historia económica del país: "Si fuera así seríamos Suiza porque nadie devaluó tanto su moneda como nosotros". El ministro advirtió que la devaluación solo deteriora el tejido social, señalando que "la devaluación es simplemente sueldos miserables para la gente".
En su lugar, sostuvo que la competitividad genuina debe construirse mediante la rebaja de tributos, la desregulación de mercados, la mejora en infraestructura y la reducción del costo financiero.

Reforma tributaria en dos etapa
Al abordar el capítulo impositivo, Caputo diferenció la estrategia de coyuntura de la reforma integral. Tras calificar la estructura tributaria argentina como "desastrosa" y "engorrosa", aclaró que una transformación de fondo requiere consensos con gobernadores y mayorías parlamentarias.
Destacó que la gestión avanzó de forma gradual reduciendo tres puntos del PBI en impuestos y prevé bajar un punto adicional. Asimismo, ratificó el horizonte formal de simplificación tributaria: "Pos 2031 va a haber una reforma tributaria de simplificación impositiva y demás", dijo.
Con respecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), explicó que actúa como un puente para garantizar previsibilidad cambiaria y fiscal, destacando que ya existen proyectos aprobados por más de 56.000 millones de dólares y más de 150.000 millones de dólares adicionales en carpeta.

La previsional será "la última"
Requerido sobre el futuro del sistema jubilatorio, Caputo justificó la decisión oficial de postergar la reforma jubilatoria para la etapa final del proceso de transformación. "La reforma previsional tiene que ser la última de las reformas. ¿Por qué? Porque todavía no estamos en lo que se llama un steady state", detalló el funcionario.
El ministro argumentó que diseñar un nuevo marco previsional sin conocer el estado de equilibrio ni la proyección de recursos de largo plazo terminaría perjudicando a los haberes de los jubilados.
su vez, contextualizó el problema en la caída de la tasa de natalidad y en el legado institucional recibido: "El kirchnerismo metió prácticamente dos tercios de los jubilados de hoy sin los aportes correspondientes".
En materia de empleo e informalidad, el jefe de Economía ponderó las modificaciones normativas impulsadas para incentivar la registración laboral. "Hemos bajado las cargas patronales del 20 al 2%", puntualizó, asegurando que la medida busca eliminar las distorsiones que incentivaban el trabajo no registrado.
Finalmente, Caputo hizo un llamado explícito a las provincias y municipios para que acompañen el esfuerzo de competitividad mediante la eliminación de tributos distorsivos, poniendo como ejemplo el caso de una provincia que anunció la eliminación del impuesto a los Ingresos Brutos para la industria.






