En lo que va de 2012, según un informe que realizó la organización no gubernamental Inquilinos Rosario, se registró en la zona sur de la provincia un incremento de más de un 30 por ciento en el precio de los alquileres. Los aumentos más significativos se produjeron en los valores de los locales comerciales, y en los departamentos de pasillo y casas, tipo de unidades cada vez más difícil de conseguir en el mercado inmobiliario.
“A esto hay que sumarle los aumentos de impuestos y servicios. Llegamos a mitad de un año duro, y con la incertidumbre de no saber cómo lo vamos a terminar”, admitió Dorian Fernández, de Inquilinos de Rosario, al intentar graficar la situación por la que atraviesan los vecinos que no cuentan con una vivienda propia. Según Fernández, los montos por los que se puede alquilar un departamento de pasillo rondan los 1.200 pesos en promedio y para una casa superan los 2.000.
“El negocio inmobiliario en los últimos diez años sufrió muchos maltratos, abusos cotidianos que sufrimos los inquilinos, sobrevaluación de las viviendas, un gran déficit habitacional, y un gobierno que no interviene, tal vez por conveniencia, tal vez por comodidad”, reconoció Fernández.
Uno de los reclamos de Inquilinos Rosario es la creación de un registro de todas las viviendas ofrecidas en alquiler en la ciudad que permita regular los valores que se piden por cada inmueble. “No existe desde el Estado una oficina que se encargue de intervenir en nuestro ámbito, regulando y controlando el negocio. No pedimos que nadie nos regale nada, tampoco queremos ser Mantenidos por el estado, solo queremos reconocimiento social y resguardo jurídico. Queremos ser parte de los proyectos del gobierno”, concluyó Fernández.
Alquileres, por las nubes
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