El nivel inicial del Centro Educativo Jerárquicos de la ciudad de Santa Fe presentó el Aula 360, una propuesta que integra tecnología, recursos analógicos y distintas estrategias pedagógicas para fortalecer la alfabetización digital desde los primeros años. El espacio reúne tablets, robótica, realidad aumentada, una mesa holográfica y pizarras interactivas, entre otros recursos.
Aula 360: cómo es el espacio del Centro Educativo Jerárquicos que incorpora tecnología desde el Nivel Inicial
La directora del Nivel Inicial, Andrea Lovino, explicó los objetivos de la propuesta que combina herramientas digitales, robótica y recursos interactivos con estrategias pedagógicas pensadas para los más chicos.

En este marco, Andrea Lovino, directora del Nivel Inicial, explicó a CyD Noticias que se trata de “un aula donde generamos de manera multidimensional la alfabetización digital de los alumnos”, con herramientas pensadas para ampliar las formas de aprender y resolver desafíos.

Un espacio con distintas posibilidades
Cada alumno dispone de una tablet configurada en un entorno seguro, mientras que el sector de robótica permite introducir a los chicos en el lenguaje de programación. También cuentan con una mesa holográfica y recursos de realidad aumentada para abordar contenidos de distintas áreas.
La propuesta no desplaza los materiales tradicionales. “Todo lo que pasa a nivel inicial siempre pasa primero por el cuerpo”, señaló Lovino, al destacar la importancia de la experiencia concreta antes de trasladar los aprendizajes a los entornos digitales.
La realidad aumentada, por ejemplo, permite estudiar insectos a partir de sus características, movimientos y hábitats. Para la directora, se trata de sumar posibilidades sin sustituir otras herramientas: “En este nivel una cosa no reemplaza a la otra, es una habilidad más que tienen que desarrollar”.
Usar la tecnología con responsabilidad
El proyecto también incorpora contenidos vinculados con el cuidado y la convivencia en los espacios digitales. La intención es que los chicos puedan reconocer situaciones que requieren atención, sepan cuándo pedir ayuda y comprendan la importancia de solicitar autorización antes de tomar o compartir imágenes.
“Hay algo que para nosotros es el norte en lo que tiene que ver con educación digital, que es la humanización”, afirmó Lovino. Ese enfoque traslada al ámbito tecnológico valores que ya se trabajan en el jardín, como el respeto, el cuidado de los demás y la convivencia.

En ese proceso también participan las familias, especialmente en cuestiones relacionadas con fotografías y publicaciones. El establecimiento solicita las autorizaciones correspondientes y mantiene un diálogo permanente para atender inquietudes.
Una herramienta con objetivos pedagógicos
La incorporación de cada dispositivo responde a una planificación concreta. “Una vez que entra una herramienta, un dispositivo tecnológico en la escuela, tiene que ver con un objetivo didáctico, que ellos aprendan”, explicó la directora.
La variedad de recursos permite que los alumnos trabajen sobre un mismo proyecto desde diferentes soportes. Mientras algunos pueden investigar con tablets, otros producen contenidos en las pizarras interactivas y luego comparten sus resultados.
Todas las aulas cuentan con equipamiento tecnológico y, además, el establecimiento dispone de horas específicas dentro de la currícula y talleres optativos vinculados con las disciplinas que se desarrollan en el Aula 360.
Capacitación y revisión permanente
La experiencia de la institución con estos recursos comenzó en 2010, cuando había una notebook por alumno. Desde entonces, la evolución tecnológica llevó a modificar propuestas, edades y modalidades de uso.
“Esto requiere mucha capacitación y reflexión”, sostuvo Lovino. La directora remarcó que cada innovación exige analizar su verdadero aporte educativo y formar a los docentes para utilizarla de manera significativa.
Ese proceso también implica revisar prácticas anteriores. La institución, por ejemplo, modificó la edad en la que comienza el contacto con determinados dispositivos y evalúa la frecuencia de utilización a partir de la experiencia acumulada.
El acompañamiento de las familias
Las familias ocupan un lugar central en el proyecto. Además de conocer los objetivos de la propuesta, son consultadas ante situaciones que generan dudas, particularmente aquellas vinculadas con la exposición de los chicos en entornos digitales. “Nos importa que estén tranquilos con lo que sucede en la escuela”, afirmó Lovino.
Para la directora, ese intercambio también permite revisar las decisiones institucionales. “Cada vez que hay una demanda de la familia a la escuela la invita a pensar”, expresó.
El desafío del Aula 360, así, no pasa solamente por incorporar tecnología, sino por definir cuándo, para qué y de qué manera utilizarla. La apuesta está puesta en que cada recurso tenga sentido para los alumnos y contribuya a construir aprendizajes acordes a su edad.










