En el marco de la semana de paro que atraviesan las universidades nacionales y con la mirada puesta en la marcha federal convocada para el 12 de mayo, la rectora de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Laura Tarabella, cuestionó la reciente nota enviada por la Subsecretaría de Políticas Universitarias de la Nación y advirtió que refleja “una acción más” en un contexto de conflicto donde “no hay voluntad” de avanzar hacia una solución.
Tarabella cuestionó la intimación de Nación y dijo que “no hay voluntad de solucionar el conflicto"
La rectora de la UNL expresó que la nota enviada por el Gobierno nacional "sorprende" porque "no es común" que suceda. El Ejecutivo les pide a las universidades garantizar la continuidad pedagógica y recuperar los días perdidos.

Así lo dijo este martes en una conferencia de prensa en el Rectorado, junto al secretario general de la UNL, Sergio Cosentino.

Las universidades nacionales recibieron en las últimas horas una nota firmada por el subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación, Alejandro Álvarez, mediante la cual se las intima a presentar un informe relativo a las medidas implementadas para garantizar la continuidad pedagógica, así como modalidades de recuperación de clases perdidas, como herramientas virtuales o reprogramaciones.
“No es común, por eso estamos todos muy sorprendidos con relación a esta petición, pero particularmente en un momento en el cual todo el sistema universitario argentino está trabajando de manera mancomunada y articulada, solicitando la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario”, sostuvo Tarabella.

La rectora remarcó que el pedido llega en simultáneo con los paros impulsadas por los gremios docentes y no docentes. “Yo también creo, interpreto, que no es casual que justamente en esta semana en donde la mayor parte de los gremios docentes están realizando medidas de fuerza, es que llega justamente esa notificación”, afirmó.
En ese sentido, vinculó la iniciativa del Gobierno con la creciente articulación del sistema universitario. “Creo que lo están haciendo en virtud justamente de la fuerza y de la potencia que tiene el sistema universitario nacional cuando se une”, señaló. Y recordó que el conjunto de universidades, junto a gremios y la Federación Universitaria Argentina, ya anunció una movilización nacional para el 12 de mayo. Además del paro, durante toda la semana están previstas distintas clases públicas como forma de visibilización del reclamo.
“No hay interlocutores”
Sobre el trasfondo del conflicto, Tarabella insistió en la falta de avances concretos por parte del Ejecutivo. “Esto es una acción más que tiene que ver con toda una situación de conflicto y de tensión, que, obviamente, no hay voluntad, al menos de parte de las autoridades del Ejecutivo nacional, de querer avanzar en una solución del conflicto”, sostuvo.
La rectora también puso el foco en la ausencia de interlocutores con capacidad de decisión. “Desde parte del sistema, siempre estamos promoviendo que exista el diálogo, pero no estamos encontrando interlocutores válidos. Esa es la dificultad”, afirmó, y contrastó la situación actual con otros momentos de crisis: “Siempre hubo tensión, pero había interlocutores con capacidad de tomar decisión”.
En cuanto a la respuesta a la nota oficial, adelantó que será coordinada con el resto del sistema universitario. “Vamos a hacer una respuesta que va a ser similar desde cada una de las universidades en la medida en que somos notificados”, indicó.
Con respecto a la continuidad académica, la rectora explicó que la UNL viene implementando distintas estrategias para sostener las actividades. “Las distintas unidades académicas ya están instrumentando acciones en consonancia con esa continuidad pedagógica. Nuestra universidad tiene una potente estructura en educación a distancia, y eso se está utilizando”, señaló, aunque reconoció que las medidas de fuerza generan tensiones en el desarrollo normal del calendario.

El salario docente, en caída
Un informe elaborado por cátedras de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNL -y publicado días atrás- advierte sobre el fuerte deterioro del salario docente universitario y su impacto en el sistema. El estudio, presentado en la jornada “La universidad no se apaga”, señala que entre 2023 y 2025 el financiamiento universitario registró una caída real del 28,9%.
Dado que más del 87% del presupuesto se destina a salarios -y en el caso de la UNL alcanza el 96% de los recursos provenientes del Tesoro-, el ajuste impactó de lleno en los ingresos. Según el trabajo, el salario docente perdió aproximadamente un 35,7% de su poder adquisitivo y hoy se ubica muy por debajo de los niveles de diciembre de 2023.
El informe también marca un rezago creciente frente a otros sectores de la economía, tanto públicos como privados, consolidando una brecha que se amplía con el tiempo. En cuanto a los escenarios futuros, el estudio plantea que, para recuperar el poder adquisitivo, los salarios deberían recomponerse en un 55,5%. Sin embargo, alerta que, de avanzar propuestas oficiales alternativas, la pérdida podría profundizarse, dejando los ingresos docentes en niveles de entre el 64% y el 67% de lo que deberían ser.









