En el marco del programa Santa Fe Acá Escuelas, estudiantes avanzadas de la Licenciatura en Fonoaudiología de la Universidad Católica de Santa Fe participan en talleres de lenguaje destinados a alumnos de primero y sexto grado de escuelas de distintos barrios de la ciudad.
Estudiantes de Fonoaudiología fortalecen la promoción del lenguaje en escuelas santafesinas
Es a partir de un trabajo conjunto de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica de Santa Fe con diferentes áreas del gobierno provincial.

La iniciativa forma parte de un dispositivo integral de promoción de la salud que también incluye acciones de oftalmología, vacunación y salud bucal, como estrategia interministerial de los ministerios de Salud, Educación, y Gobierno e Innovación Pública de la provincia de Santa Fe.

La participación de las estudiantes comenzó en 2025 y se desarrolla bajo la coordinación de Alina Berenguer, médica pediatra, coordinadora del Área Salud del dispositivo Santa Fe Acá Escuelas, en la capital santafesina; y la licenciada Claudia Maino, coordinadora de la carrera de Fonoaudiología, en el marco del acta acuerdo entre ambas instituciones. La renovación del convenio en 2026 confirma la continuidad de esta articulación con la Facultad de Ciencias de la Salud.
Actualmente, nueve alumnas de la Universidad Católica integran este equipo, realizando actividades de observación, evaluación y promoción del desarrollo de alteraciones en la comunicación junto a pediatras y profesionales de los centros de salud.

La doctora Berenguer destacó la incorporación de la carrera como respuesta a la necesidad de sumar una mirada especializada al dispositivo: "La posta de lenguaje, audición y aprendizaje requería una mirada disciplinar específica, y la Licenciatura en Fonoaudiología de la UCSF reunía exactamente esa competencia". Además, señaló que la renovación del convenio entre la Universidad y el Ministerio de Salud confirma el valor de esta articulación para ambas instituciones.
Mirada especializada
Durante cada jornada, las estudiantes participan en la pesquisa -investigación- de alteraciones en el desarrollo de la comunicación, evaluando aspectos vinculados con la comprensión, la expresión oral, la articulación del habla, la interacción y la audición. Su tarea permite identificar señales que pueden requerir una evaluación fonoaudiológica más profunda y una eventual derivación posterior.
"Destaco la precisión de su mirada y el rigor con que comprenden el alcance de la tarea", afirmó Berenguer. Según explicó, las futuras profesionales aportan un conocimiento disciplinar que amplía la capacidad de detección del equipo y comprenden claramente que la pesquisa es un paso inicial orientado a identificar situaciones que requieren seguimiento.

La doctora recordó especialmente una experiencia ocurrida durante una de las jornadas del programa: un pediatra invitó a las estudiantes a fundamentar sus observaciones frente al equipo de salud y destacó la calidad de sus intervenciones. "Eso es trabajo interdisciplinario en sentido estricto: saberes que dialogan alrededor de un mismo niño", señaló.
Aprender haciendo
Para las estudiantes, la experiencia representa una oportunidad única de formación profesional y humana. Gimena Heinzen se mostró muy agradecida por esta oportunidad. "Nos permitió acercarnos a otras realidades y conocer de manera más directa las necesidades de las comunidades educativas". Además, destacó la posibilidad de colaborar en la detección y prevención de dificultades del lenguaje y comprender la importancia del acceso temprano a la atención.
En la misma línea, Estelina Stieben valoró especialmente el vínculo generado con las escuelas y los niños: "Está siendo una experiencia hermosa y muy enriquecedora. Poder llegar a distintas escuelas, conocer cómo es la realidad de cada lugar y compartir un rato con los chicos es algo que me llevo conmigo". También remarcó que docentes y directivos reciben la propuesta con entusiasmo y que muchas veces expresan la necesidad de contar con más iniciativas de este tipo en las instituciones educativas.
Las estudiantes coinciden en que el trabajo en territorio permite desarrollar competencias difíciles de adquirir exclusivamente en el aula. Estelina señaló que aprender a trabajar de forma interdisciplinaria junto a otros profesionales de la salud les permitió ganar seguridad para su futuro ejercicio profesional.
Detectar a tiempo
Uno de los principales aportes del programa es favorecer la detección temprana de posibles alteraciones vinculadas con el lenguaje, la audición y la comunicación. Alina Berenguer explicó que muchas de estas dificultades pueden pasar inadvertidas y que la escuela constituye un ámbito privilegiado para identificarlas oportunamente y garantizar el acceso posterior a los servicios de salud.
Desde la experiencia directa en las escuelas, las estudiantes destacan el impacto de estas acciones. Gimena sostuvo que acercar profesionales y estudiantes a los establecimientos educativos permite observar situaciones que, en la dinámica cotidiana, pueden pasar desapercibidas. Por su parte, Estelina resaltó que trabajar con los niños en su propio entorno favorece la detección temprana y posibilita orientar a las familias cuando es necesario.
Candela Pozzo, otra de las estudiantes, subrayó: "Experiencias como esta ayudan mucho a la parte práctica de la carrera. Me ayudó a escuchar más y a agudizar el oído al momento de detectar e identificar. Además, estas acciones contribuyen a visibilizar el rol de la Fonoaudiología en la comunidad y a destacar la importancia del desarrollo del lenguaje durante la infancia".
Al mismo tiempo, la estudiante remarcó el crecimiento personal que le dejó la participación en el programa: "En relación a lo humano, una se vuelve más empática con estas poblaciones en las cuales la niñez y la educación se encuentran en situación de vulnerabilidad".
El grupo lo integran también las estudiantes Catherina Gaballo, Camila Farías, Kiara Leiva, Ingrid Koch, Naila Yossen y Milagros de los Santos.
Para la UCSF, esta experiencia constituye una valiosa instancia de extensión y aprendizaje situado, donde las futuras profesionales ponen sus conocimientos al servicio de la comunidad mientras fortalecen competencias indispensables para su desempeño laboral. Como resume Berenguer, la participación en estos espacios permite que las estudiantes comprendan que su profesión tiene también una dimensión colectiva y que puede formar parte de políticas públicas orientadas a garantizar derechos y promover una infancia con más oportunidades. Los hallazgos que requieren seguimiento se articulan con los centros de salud del primer nivel de atención, garantizando que la detección temprana se traduce en continuidad del cuidado dentro de la red de salud.







