Alice Sara Ott: la pianista que dialoga con el silencio
La pianista germano-japonesa presenta “Jóhann Jóhannsson - Piano Works”, un álbum de estreno mundial con transcripciones de la música del influyente compositor islandés. Grabado en Reikiavik y concebido como un diálogo íntimo con su legado, el proyecto recorre desde sus álbumes de estudio hasta sus célebres bandas sonoras cinematográficas.
Alejada del sonido de los grandes estudios, Ott eligió y grabó la mayor parte de las piezas en un antiguo piano vertical en Reikiavik, la tierra natal del compositor. Foto: Gentileza Jonathan Gretarsson
En su nuevo álbum, la pianista germano-japonesa Alice Sara Ott propone un encuentro musical improbable: un diálogo íntimo con el fallecido compositor islandés Jóhann Jóhannsson. Publicado por Deutsche Grammophon, el disco “Jóhann Jóhannsson - Piano Works” presenta treinta transcripciones inéditas para piano de algunas de las piezas más representativas del creador nórdico, abarcando desde sus álbumes de estudio hasta sus célebres bandas sonoras cinematográficas.
Grabado en Islandia -la tierra natal del compositor-, el proyecto constituye una reinterpretación profundamente personal del universo sonoro de Jóhannsson. Aunque Ott nunca llegó a conocerlo en vida, su música la había acompañado durante años. “Mientras trabajaba en estas piezas, internalizando la arquitectura musical y el lenguaje de su obra, sentí como si mantuviera un diálogo muy personal con él”, explicó la pianista sobre el proceso creativo.
El álbum incluye versiones para piano de piezas provenientes de discos como “Orphée” y “Englabörn”, así como música escrita para cine, entre ellas fragmentos de la banda sonora de “La teoría del todo”. El resultado es una colección que revela nuevas capas de una obra originalmente concebida para ensambles más amplios, electrónica y orquesta. “En este mundo sonoro más concentrado e íntimo, la escritura revela matices ocultos y resalta la pureza y claridad inherentes a su música”, afirma Ott.
El proyecto se complementa con dos EP digitales publicados previamente: “Film Themes” -centrado en la música cinematográfica- y “From Englabörn”, dedicado a transcripciones del primer álbum solista de Jóhannsson. Estas grabaciones sirvieron como antesala del lanzamiento completo, disponible en formato digital, CD y vinilo.
Una artista que desafía las convenciones
Con una carrera consolidada en la escena internacional, Alice Sara Ott es considerada una de las pianistas clásicas más escuchadas de su generación. Nacida en Alemania de madre japonesa, desarrolló desde temprano un enfoque artístico que combina virtuosismo interpretativo con una fuerte exploración conceptual.
Su vínculo con Deutsche Grammophon comenzó de forma precoz: se convirtió en artista exclusiva del sello en 2008, con apenas 19 años. Desde entonces, su discografía ha oscilado entre el repertorio clásico tradicional y la música contemporánea, un equilibrio que se refleja también en sus colaboraciones con creadores actuales como Bryce Dessner, Ólafur Arnalds y Chilly Gonzáles.
El reconocimiento más reciente llegó con su álbum “John Field - Complete Nocturnes”, publicado en 2025, que fue distinguido como Álbum Clásico del Año por Apple Music y seleccionado entre los mejores discos del año por The New York Times y The Boston Globe. Ese proyecto también dio origen a la película inmersiva “Alice Sara Ott: Nocturne”, dirigida por Andrew Staples, que obtuvo el premio Opus Klassik a la Producción Musical Audiovisual del Año.
Pero la pianista no se limita al formato tradicional de concierto. A lo largo de su carrera ha desarrollado espectáculos multimedia que integran música, imagen y tecnología. Durante la gira de “Echoes of Life” (2021), por ejemplo, trabajó con el arquitecto Hakan Demirel para crear una videoinstalación digital que acompañaba sus presentaciones en vivo. En 2023, además, protagonizó la campaña de lanzamiento de la aplicación Apple Music Classical interpretando el Concierto para piano n.º 1 de Ludwig van Beethoven junto a la Orquesta Filarmónica de la Radio de los Países Bajos y la directora Karina Canellakis.
El legado de un compositor singular
El proyecto de Ott también funciona como una forma de acercar al público a la obra de Jóhann Jóhannsson, una de las figuras más influyentes de la música contemporánea reciente. Nacido en Reikiavik en 1969, el compositor desarrolló un lenguaje propio que fusionaba elementos clásicos, minimalistas, ambientales y electrónicos.
Su reconocimiento internacional creció especialmente gracias a sus bandas sonoras para cine. Tras iniciar una colaboración con el director Denis Villeneuve en “Prisioneros”, continuó con trabajos aclamados como “Sicario” y “La llegada”. También obtuvo una nominación al Oscar y ganó el Globo de Oro por su música para “La teoría del todo”, dirigida por James Marsh.
Cuando falleció en 2018, con apenas 48 años, Jóhannsson se encontraba en uno de los momentos más creativos de su carrera. Su legado continúa expandiéndose a través de grabaciones póstumas y nuevas interpretaciones como la que propone Alice Sara Ott.
Un diálogo con la memoria
Para registrar el álbum, la pianista decidió alejarse del sonido pulido de los grandes estudios y grabó la mayor parte de las piezas en un antiguo piano vertical perteneciente al productor e ingeniero Bergur Þórisson, en Reikiavik. Los micrófonos colocados muy cerca del instrumento generaron un sonido íntimo y contemporáneo, cargado -según Ott- de una “sensación de nostalgia, como recuerdos de algo que ya no existe”.
Esa cercanía sonora refuerza la dimensión meditativa del disco. Las treinta piezas funcionan como pequeñas miniaturas musicales que invitan a la contemplación y al silencio, en un espacio donde el piano se convierte en vehículo para redescubrir la esencia del compositor islandés.
“Hay una intimidad y una urgencia muy especiales en su lenguaje musical”, reflexiona Ott. “Refleja algo que la gente necesita hoy: la posibilidad de reenfocarse y reflexionar en medio de un mundo ruidoso”.
Con este álbum, la pianista no solo rinde homenaje a una de las voces más originales de la música contemporánea, sino que también reafirma su propio camino artístico: un territorio donde tradición, experimentación y sensibilidad se encuentran para reinventar el modo en que escuchamos la música.