Nicole Kidman y Ewan McGregor fueron los últimos presentadores de la noche. Los protagonistas de Moulin Rouge celebraron las películas de amor y se animaron a entonar una pequeña parte del famoso tema de The Beatles, “All you Need is Love”.

El Oscar a Mejor actriz fue para Jessie Buckey, mientras que el premio a Mejor actor protagónico fue para Michael B. Jordan. Las Guerraras K-Pop se llevaron dos estatuillas.

Nicole Kidman y Ewan McGregor fueron los últimos presentadores de la noche. Los protagonistas de Moulin Rouge celebraron las películas de amor y se animaron a entonar una pequeña parte del famoso tema de The Beatles, “All you Need is Love”.
Luego, anunciaron a la gran ganadora de la noche: Una batalla tras otra. Paul Thomas Anderson subió al escenario junto a Teyana Taylor, con quien se fundió en un abrazo, y el resto del elenco. Sara Murphy, la productora del film, tomó la palabra, agradeció a sus socios, a su familia y le dejó el lugar al director.
“Estoy muy feliz de ser parte de este viaje con estos compañeros cineastas y con quienes no estuvieron nominados”, destacó. También agradeció al elenco, a quien confesó se olvidó de mencionar cuando recibió el premio a Mejor director.

Mikey Madison, la gran revelación del 2025 que alzó el Oscar a Mejor actriz por su trabajo en Anora, fue quien le dio la estatuilla a la irlandesa Jessie Buckley. La protagonista de Hamnet se emocionó al escuchar su nombre.
“Muchas gracias. esto es algo importante”, dejó escapar junto a una risa nerviosa. La actriz agradeció a sus compañeras de categoría, a los productores, a su familia irlandesa, a su esposo -“quiero tener 20 mil bebés más contigo”, expresó-, a su hija y a la directora del film, Chloé Zhao.
“Todos venimos de un linaje de mujeres que están creando. Gracias por conocerme en este papel. Este es un honor enorme. No lo puedo creer”, cerró emocionada.

En tanto, Adrian Brody bromeó con su chicle en la boca y con la extensión de la velada a la hora de presentar el premio a Mejor actor. El ganador del Oscar 2025 por su papel en El brutalista le entregó la estatuilla a Michael B. Jordan por su interpretación en Pecadores, el primer actor en ganar un premio por interpretar gemelos.
“Dios es bueno. Y hola mamá”, arrancó el actor su discurso y celebró el apoyo de su familia. Luego agradeció a la Academia, sus compañeros y su equipo. “Estoy aquí por la gente que estuvo antes que yo: Denzel Washington, Sidney Poitier, Halle Berry, Jamie Foxx”, destacó luego de un largo suspiro. “Voy a seguir siendo la mejor versión de mi”, completó.
Un rato antes, Zendaya y Robert Pattinson fueron los encargados de presentar el premio a Mejor director, y el Oscar se lo llevó Paul Thomas Anderson por Una batalla tras otra.
“Me hicieron trabajar muy duro para recibir uno de estos. Lo valoro muchísimo”, aseguró. “Quiero agradecer a la Academia por encontrar a mi trabajo merecedor de este premio”, continuó y destacó a sus compañeros de terna. “Estoy aquí por la fe y el tiempo de las personas. Este es un regalo maravilloso y me encanta llamar a las películas ‘mi hogar’”, se despidió.
El gran Lionel Richie se llevó un sentido aplauso de pie del público cuando apareció en escena. “Muy bien, estoy de vuelta. Guau”, soltó con emoción.
El músico recordó el Oscar que ganó hace 40 años por “Say you, Say me”, habló de la dificultad de escribir una canción para una película -”hay que capturar el corazón y el alma de una historia en unos pocos minutos”- y presentó a los nominados a Mejor canción original.

Luego, anunció la ganadora: “Golden”, de Las guerreras del K-Pop. “Este premio no es sobre el éxito sino sobre la resistencia”, sostuvo Ejea, y unos segundos después la cortina musical pisó su discurso. Su cara de desconcierto y su súplica para terminar de agradecer no alcanzaron para que los organizadores la dejaran terminar.
Por su parte, Valor sentimental fue el film que se llevó el premio, y su director, Joachim Trier, el encargado de agradecer. “Hago películas para sentirme en casa y realmente lo sentí así con estas personas”, señaló con el elenco detrás.
También agradeció a su esposa -”no es fácil estar con un cineasta”, resaltó- y a sus hijos, y recordó la figura del novelista James Baldwin. “Todos somos responsables por los niños. No votemos por políticos que no se toman en serio esto”, cerró.
Demi Moore y su vestido de plumas se lucieron tras el micrófono para presentar el premio a Mejor fotografía. “Y el Oscar es para Pecadores”, anunció la estrella de Hollywood, mientras Autumn Durald Arkapaw recibía los abrazos de sus compañeros.
“Me siento muy honrada de estar aquí y quiero que todas las mujeres de la sala se pongan de pie porque siento que no podría estar aquí sin ustedes”, pidió la directora de fotografía estadounidense.
“Siento que momentos como este suceden por personas como ustedes”, sumó. También agradeció a sus compañeros de trabajo y a su familia. “Esto es un honor”, cerró.