La banda platense La Cumparsita Rock 72 fue confirmada en la grilla de Cosquín Rock 2027, en el marco de un presente para celebrar. Tras colmar de punta a punta su primera función en el Teatro Ópera de su ciudad (el 16 de agosto pasado), la banda anunció una segunda fecha prevista originalmente en el Teatro Favaloro (para el 21 del mismo mes).
La Cumparsita Rock 72: 25 años de fusión y emociones
Tras agotar dos veces el emblemático Teatro Ópera de su ciudad, la banda platense confirmó su presencia en la próxima edición del festival cordobés, que se llevará a cabo el 6 y 7 de febrero en el Aeródromo de Santa María de Punilla. El Litoral conversó con el cantante y fundador, Emiliano “Fino” Santillán, sobre el recorrido de este proyecto autogestivo y apoyado en sus seguidores.

Sin embargo, la demanda excesiva de localidades obligó a mudar el show nuevamente al Teatro Ópera para ampliar la capacidad. Las entradas se agotaron en apenas tres días, colgando el cartel de “agotado” una semana antes del concierto.
A este doblete histórico de locales se suma el impacto de sus recientes presentaciones en Mendoza y Uruguay. Además, La Cumparsita cuenta con un recorrido en su historia que incluye haber colmado cinco veces el Microestadio Atenas de La Plata y pisar con contundencia venues como el Estadio Obras Sanitarias, Niceto Club, Teatro Vorterix y Teatro Flores.
Liderada desde sus inicios por Emiliano “Fino” Santillán, La Cumparsita Rock hoy se completa con: Leo Comolli, Esteban Penovi, Agustín Sacconi, Diego Alba, Ulises Chiclana, Nicolás Raffino, Pablo Plaza y Juan Ardohain.
En el camino discográfico, editaron cuatro álbumes de estudio: “Todo en la estación” (2004), “El misterio de lo sencillo” (2010), “Máquina de sentimientos contra el viento” (2016) y “Volar” (2024).
Para adentrarse en el “universo cumparsero”, El Litoral conversó con el vocalista, referente de un cuarto de siglo de independencia y compromiso.
Viaje a la montaña
-Van a estar en el Cosquín Rock en febrero, pero este año hicieron dos funciones en el Teatro Ópera en La Plata, tocaron en Mendoza y Uruguay. ¿Cómo están viviendo este presente de La Cumparsita y cómo estás viendo este crecimiento?
-Estamos muy contentos por la convocatoria para Cosquín Rock 2023: es la primera vez que vamos a estar en uno de los festivales más importantes de la música popular del país. Para nosotros es un honor llegar después de 25 de trayectoria, de manera independiente.
Venimos de hacer dos shows en el Teatro Ópera, una de las salas más importantes en la ciudad de La Plata, agotando los dos shows. La verdad que tenemos un gran presente en medios de Capital Federal: muchas radios como Mega, como Rock & Pop, algunos programas de tele también
Estamos muy contentos porque es el sueño del pibe; que estamos tratando de llevar adelante y cumplir los objetivos de desarrollo de la banda a nivel nacional. Y esta propuesta del Cosquín abre muchísimas oportunidades para conocer público nuevo, además de generar vínculos con artistas de todo el país.
-En Cosquín se encuentran generaciones, distintas formas también de entender el rock nacional e internacional. ¿Qué lugar por ahí sentís que puede ocupar La Cumparsita dentro de este mapa, y qué te gustaría que la gente que no los conoce se lleve de ustedes?
-Que somos una banda genuina: que no somos un producto creado por el mercado, sino que tenemos 25 años de trayectoria. Que somos una banda sencilla, con gente común, que simplemente hace música y tiene la suerte que coincide en lo artístico y en el gusto popular.
Y que la gente que ya nos conoce hace tiempo se sienta representada no solamente en las letras y en las canciones, sino también en la ideología y la forma de ser. En la política de la banda de no creerse un rockstar; de ser gente educada y mirar al público; de siempre brindar un buen show, de no estar en cualquiera en el momento de subir a escena.
Creo que todas esas cosas hacen que la banda se haya podido sostener durante tanto tiempo de manera independiente, en un mercado tan voraz como es el mercado de la música nacional.
Somos una banda genuina que hace canciones; no estamos encasillados en un género: rock and roll, rock, pop, reggae o ska; sino que tenemos una fusión de todos estos géneros. Lo que hace que el show de La Cumpa sea bastante entretenido, porque hay una gran variedad de estilos y canciones totalmente diferentes entre sí.

Volar más alto
-¿Cómo se construye y cómo se mantiene ese vínculo con esa gente que los viene siguiendo hace tiempo? Que se tatúa la banda o que se representa en las canciones.
-Creo que se mantiene dándole de comer, en el buen sentido de la palabra: generando nuevo material, tratando de generar nuevos lugares donde tocar, mostrando un crecimiento paulatino, siempre hacia adelante.
Más allá de lo difícil que a veces está la situación económica como para la venta de tickets para los shows: sabemos que es un momento muy difícil el que se está viviendo hoy; por eso estamos tan agradecidos con el público que nos acompaña. La banda convoca un montón de gente: a pesar de las adversidades, la gente nos sigue.
Creo que es parte de eso, de ser agradecido en la vida: no es que uno lo hace demagógicamente para quedar bien con el público; sino que uno es una persona respetuosa en la vida, los valores que uno obtuvo en el crecimiento y en el desarrollo de la persona nos ubican profesionalmente.
-Con “Volar”, el disco de 2024, pegaron un salto creativo y sonoro, buscando lo que definen como una obra conceptual. ¿Cómo fue ese momento y qué significa en la evolución de grupo?
-Como decís bien, “Volar” es un disco bastante diferente a lo que veníamos haciendo: desde lo sonoro, desde la calidad del audio, también de las canciones y las letras. El título refiere un poco a esa necesidad o ese anhelo de poder crecer y poder extender a la banda a nivel federal.
Literalmente queríamos volar en crecimiento, desarrollar la banda, y poder viajar y conocer nuevos lugares. De hecho, del 2024 hasta acá pasó, y está sucediendo cada vez más. Hemos tenido la suerte de ir a Uruguay, estar en Mendoza, en Córdoba, en Rosario, en Paraná; tenemos la idea de ir a Bahía Blanca, a Neuquén, tenemos ganas de conocer todo el país.
Queremos el año que viene desembocar en Santa Fe: sabemos que es una plaza donde hay mucha gente que consume rock; así que es una cuenta pendiente que tenemos que si Dios quiere el año que viene la vamos a lograr.

En desarrollo
-¿Y cómo pega ese crecimiento? Están los de siempre y de golpe hay una explosión de gente nueva. ¿Cómo se trabaja también a nivel a nivel cabeza?
-Con mucha alegría, con mucho placer, con mucho orgullo. La vez pasada fuimos a Junín a tocar por primera vez y nos fue muy bien: nos conocía mucha gente de allá, que nos recibió de una manera espectacular. Uno más que agradecido: es gratificante para el artista que a uno lo reconozcan por lo que hace, por su música, por sus canciones.
Por ahí llegás y te dicen: “Che, loco, yo te conozco, hace cinco años que te escuché”. Obviamente que las redes sociales son una gran herramienta para desarrollar a un grupo o un proyecto.; en ese lado es súper positivo. Pero también genera un montón de competencia, porque hay un montón de material, de músicos y de grupos que están a la vez también desarrollándose de esa manera.
Entonces está buenísimo, es una gran herramienta que estamos tratando de utilizar y capitalizar, yendo a esos lugares donde la estadística dice que La Cumparsita se escucha.
-Hablabas de la fusión de estilos y de géneros que van incorporando. ¿Cómo se fue dando eso de ir sumando cosas nuevas, y cómo es hoy? ¿Se va dando natural o es a veces más pensado? De decir: “Vamos un poco por acá”.
-Se dio naturalmente desde nuestros comienzos. Fuimos y somos una banda de muchos, cada uno tiene su influencia artística. Y también una canción cuando uno la compone te genera un color, un estilo, un género: “Esta por la letra o por el ritmo puede ser una cumbia, o un candombe, o un tema de protesta más rock and roll o punk rock”.
Como que la canción nace ya tiene un tinte de para donde perfila. Entonces nos dejamos llevar por esa sensación natural que da la canción, y tratar de hacerlo de la mejor manera, lo más sinceramente posible.

Mirar atrás
-Llevan 25 años, arrancaron en 2001, una época complicada allá en La Plata para empezar. ¿Qué recuerdos te vienen de aquellos comienzos, y qué tenía aquella banda inicial que en la formación actual digas: “Bueno, esto todavía se mantiene en La Cumpa”?
-En ese momento éramos adolescentes que estábamos terminando el secundario, y no estamos muy conscientes de lo que era el contexto. Lógicamente teníamos (como todo el mundo) problemas económicos, las familias: ninguno era hijo de millonario. Entonces todos teníamos la peleíta del mango, del día a día, en eso éramos conscientes.
Pero en realidad lo único que queríamos era juntarnos los sábados (en ese momento ensayábamos los sábados) y pasarnos de las dos de la tarde hasta las diez de la noche en una sala, haciendo música y generando nuestras canciones.
La comparación con lo de hoy es que seguimos ensayando los sábados, además de dos o tres días más en la semana, y que también tenemos esa ansiedad por seguir generando canciones y seguir creciendo y conquistando nuevos públicos.
Sabemos que acá en la plata somos re fuertes, la verdad que somos muy conocidos, nos estamos haciendo bastante conocidos en Capital Federal. Pero la ambición del artista es generar que la banda sea conocida a nivel nacional.
-Si pudieras hablar con aquel “Fino” Santillán que empezaba con La Cumparsita en 2001, ¿qué le dirías sobre el camino que le iba a tocar recorrer y qué siente el de hoy que todavía le queda por hacer?
-Es una pregunta bastante profunda. Le diría que sea genuino, que siempre confíe en su criterio; que va a ganar un montón de cosas y también va a perder un montón de cosas por seguir a cargo y siendo la cabeza del proyecto.
Que disfrutemos el camino, disfrutemos el presente: todo lo que sucedió fue para algo mejor. Y simplemente seguir haciendo lo que nos gusta, disfrutando y creciendo en familia, con mis colegas, amigos músicos que me acompañan, mi familia que me acompaña también y se adapta a lo que es este proyecto.
Simplemente disfrutar el momento, que no sabemos hasta cuándo sucederá.








