¿Qué música escuchaban en la Edad Media? ¿Cómo sonaban sus instrumentos? ¿Qué historias cantaban y en qué lengua lo hacían? Esas preguntas, intrigantes para cualquiera que ame la historia, son el ingrediente principal del trabajo de Còr de Lop, un grupo de Buenos Aires que desde 2016 se dedica a abordar la música medieval desde una mirada propia.
¿Cómo sonaba la Edad Media? El grupo argentino que recupera sus instrumentos y canciones
Desde 2016, el conjunto reconstruye sonidos, instrumentos y canciones de la Edad Media desde Buenos Aires. Después de una década, reúne esa búsqueda en “Polit Bòsc”, un disco de 13 canciones cantadas principalmente en occitano.

Con una formación de seis músicos y una instrumentación tan particular como variada (flautas, gaitas, viola de rueda, saz, bouzouki, tambores y otros instrumentos de distintas tradiciones), desarrolló por años una propuesta que "rodó" por festivales, ferias, teatros y escenarios de todo el país.
Ahora, después de diez años de recorrido y varios cambios en su formación, el grupo acaba de publicar "Polit Bòsc", su primer disco de estudio. Compuesto por 13 canciones, siete propias y seis versiones, cantadas principalmente en occitano, la lengua que eligieron para buena parte de su repertorio.

La decisión de incorporar el occitano responde a que fue la lengua de los trovadores, poetas y músicos que componían canciones sobre el amor, la guerra y la política durante la Edad Media. Con el consecuente impacto cultural.
El título del álbum significa "bosque hermoso". Para Còr de Lop, ese bosque es también una imagen del momento histórico al que aluden, una franja de misterio, peligro y libertad, lejos de los espacios dominados por la Iglesia, la nobleza y el poder.
Respecto a cómo se construyó ese universo musical, por qué eligieron mirar hacia la Edad Media y qué hay detrás de "Polit Bòsc", El Litoral dialogó con Pèire, nombre artístico de Víctor Cerrón Pietrobelli, también conocido como Thorvi.
Camino difícil
-Después de diez años de recorrido, "Polit Bòsc" llega como su primer disco de estudio. ¿Qué necesitaban encontrar artística y conceptualmente para sentir que era el momento indicado de registrarlo?
-En realidad el concepto nació antes de que la banda existiera. No se trata de una banda que comenzó a tocar para tratar de encontrar un camino sino de una banda que se construyó trabajosamente para seguir un camino. El camino no fue fácil pero siempre estuvo claro, nos encaminábamos a hacer este registro.
Lo que fue cambiando ha sido la manera de encarar y plasmar esta producción musical, porque fuimos creciendo y aprendiendo de los contratiempos, de las pérdidas y beneficiándonos del encuentro afortunado de quienes finalmente hicimos este disco que llamamos “Polít Bòsc”, “bosque hermoso” en occitano.

Invisibilizada pero viva
-El álbum está cantado en occitano, una lengua con muy poca circulación en la actualidad. ¿Qué posibilidades expresivas les ofrece y qué creen que aporta al oyente, incluso cuando no comprende literalmente las letras?
-Me gusta pensar que la música tiene una expresividad que va más allá del idioma, de hecho, son muchos los que escuchan música en inglés sin entender una palabra y la música y la emoción llegan igual. Por otra parte, el occitano (la lenga d’oc) fue el primer vehículo “universal” de cultura cuando el latín estaba dejando de serlo.
Hacíamos música medieval y disfrutábamos del extenso repertorio en occitano que se compuso especialmente entre los siglos XI y XIII, pero siempre me pregunté qué fue de aquella lengua.
La respuesta es que seguía viva. Invisibilizada pero viva, con millones de hablantes desde los Alpes italianos hasta los Pirineos catalanes. Con un folclore riquísimo, además. Como nuestro enfoque musical viene del folk, unir los dos mundos parecía lo más natural.

Lazos
-En sus presentaciones conviven instrumentos históricos, reconstrucciones de época y elementos del folclore contemporáneo. ¿Cómo encuentran el equilibrio entre el rigor histórico y la necesidad de construir una identidad propia, sin caer en una recreación puramente museística?
-Un poco la respuesta a esta pregunta está en la anterior. Creemos en la tradición viva, que tiene raíces profundas, de siglos. Los instrumentos al igual que las tradiciones evolucionan, pero al mismo tiempo conservan lazos en común.
Nos gusta recorrer ese puente y nuestros instrumentos nos ayudan a ir de un extremo a otro. Desde una cítola, una cinfonia o una trompa marina que son reconstrucciones de instrumentos puramente medievales hasta llegar a los “modernos” bouzouki irlandés o gralla seca catalana por nombrar algunos puramente folk.

Un resquicio de libertad
-El concepto de "Polit Bòsc" gira en torno al bosque medieval como un territorio de libertad y de quienes no encajaban en los órdenes establecidos. ¿Por qué eligieron esa imagen y qué resonancias creen que tiene con el mundo actual?
-Todo está relacionado, en un punto el bosque medieval era de todos y no era de nadie, eso ofrecía refugio para muchos y al mismo tiempo podía constituir una amenaza. Al mismo tiempo la vida medieval no podía pensarse sin una comunidad.
En el mundo actual cada vez es menor el margen para sustraerse al pensamiento único y robótico o a los falsos enfrentamientos que lo consolidan y nos dividen. Se fomenta el individualismo, y las apetencias personales se imponen a lo colectivo.
Es lindo pensar que aun, queda un resquicio de libertad en los pequeños encuentros, en los afectos, en la amistad. Tratamos de plasmar eso en nuestra música e intentamos que todos los instrumentos tengan su lugar, su momento, que puedan contar su historia con su propia voz.

Un fenómeno mundial
-En los últimos años crecieron en Argentina las ferias medievales, los festivales celtas y el interés por estas expresiones culturales. ¿A qué atribuyen ese fenómeno y qué lugar creen que ocupa Còr de Lop dentro de esa escena?
-¡Nos encanta! Es un fenómeno mundial que puede tener muchos componentes, pero seguramente ha ayudado mucho el éxito de películas como la trilogía de “El Señor de los Anillos”, series como “Vikingos” o más atrás “Braveheart” que impulsaron a cientos de chicos y chicas a estudiar la gaita sin ser parte de una colectividad.
Es algo que viene gestándose hace muchos años. Nosotros llevamos diez tocando en ferias y también en teatros y siempre hemos tenido una cálida recepción. Así que el lanzamiento de nuestro disco es un poco como una forma de devolver el cariño que hemos recibido y de invitar a los que no nos conocen a recorrer nuestro "Polit Bòsc".








