Cuini Amelio Ortiz (desde Berlín)


Cuini Amelio Ortiz (desde Berlín)
Estamos a mitad del Festival Internacional de Cine de Berlín y ya se manifiestan los primeros pronósticos de quién podría posiblemente llevarse un Oso a casa. No es fácil, ya que se trata de una competencia muy inusual, sin grandes estrellas y muchos nombres nuevos, con propuestas innovadoras.
El director alemán Liker Çatak, conocido internacionalmente por su último trabajo "La sala de profesores" que le llevó una nominación al Oscar, está presente en competición con un trabajo muy particular de nombre "Gelbe Briefe" (Cartas Amarillas).
El film narra la historia de un matrimonio de artistas reconocidos (interpretados por Özgü Namal y Tansu Biçer) que por motivos políticos pierden su trabajo y reconocimiento social, víctimas de la censura del régimen totalitario de Turquía y la relación matrimonial se desmorona como un castillo de naipes.
Çatak se permite un juego dramatúrgico arriesgado: filma la historia en Alemania, y en títulos informa que Hamburgo es Ankara y Berlín es Estambul. Si bien la historia, sus personajes, el idioma, las situaciones son turcas, las locaciones son dos de las ciudades mas reconocibles de Alemania. Esto otorga al racconto una dimensión sumamente extraña. Personalmente agradezco en cine toda propuesta desafiante.

Es una bocanada de oxígeno. Y cuando hice la pausa, me fui a comer un Döner Kebab, plato típico de Berlín (o Estambul).
"A todo el mundo le encanta Bill Evans" (Everybody digs Bill Evans), una producción Irlanda-Gran Bretaña firmada por Grant Gee, lleva toda la poesía del piano de Bill Evans. Es un trabajo impecable de reconstrucción de la época mas oscura del gran pianista de jazz.
El actor noruego Anders Danielsen interpreta un Bill Evans al borde del mas profundo de los abismos mientras que Bill Pullman y Laurie Metcalf descollan como padre y madre de un hijo genio y frágil, plagado de droga y desolación. Ojalá el cine nos hiciera temblar de emoción mas frecuentemente, como ha sucedido con este film inolvidable.
Otras veces, en cambio, una se pregunta: ¿que hace esta película en un festival como este? Es el caso de "Rosebush Pruning" (Poda de Rosales), una co-producción Italia-Alemania-España-Gran Bretaña, del director brasilero Karim Ainouz, con un ensamble de actores de gran nivel: Callum Turner, Jamie Bell, Elle Fanning y Pamela Anderson.
Una familia americana adinerada vive aislada en su mundo en una Mansion en España. Padre ciego, tres hijos y una hija, cada uno cuenta con todas las neurosis y complejos posibles en el seno de una familia. Enredos sexuales, perversidades varias, agresiones psicológicas, manipulación emocional y un secreto alrededor de una madre a quién – aparentemente – se la han comido los lobos en el bosque.

Un film perfecto para aspirantes a psicólogos y terapeutas. No quedó neurastenia fuera del muestrario. Esto también es Berlinale 76.
En la Sección Forum se mostró un documental producción Argentina, que tuvo excelente repercusión de prensa: "El Bosque arriba de la montaña" -extrañamente el film viene anunciado en todos los avisos de la Berlinale con nombre en inglés: "Forest up in the Mountain"-.
Lo firma la realizadora Sofía Bordenave, quien analiza, desmenuza e investiga el caso del joven mapuche Rafael Nahuel, quien en 2017 fue asesinado por efectivos de la Prefectura Naval Argentina en la zona boscosa andina de Villa Mascardi. Bordenave hila con minucia a través de expedientes judiciales, documentos oficiales y archivos forenses la larga historia de violencia contra el pueblo mapuche por parte del estado argentino.
En su reconstrucción deja al descubierto las fracturas de un sistema judicial siempre al servicio del poder. Trabajo importante que cuestiona nuestra historia e incita a retrabajar un pasado que no puede enorgullecer a nadie.
En la competición de óperas primas, que tiene lugar en la sección "Perspectives" se vio ayer la producción argentina "El tren fluvial" del duo Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale. A Lorenzo Ferro lo conocemos como actor ("El Angel", "Marginal") y por primera vez toma las riendas de la dirección junto a Lucas A. Vignale, quién ha dirigido un sin fin de videos musicales pero este es su primer largometraje.

En un pueblo del interior el pequeño Milo tiene el deber de ser un hijo modelo, que baila malambo y ayuda a sus padres, pero Milo quiere irse a Buenos Aires, a realizar sus sueños, a pesar que ni él mismo sabe cuales son esos sueños.
Y así es como escapando de casa se sube a un tren rumbo a Buenos Aires, donde se encuentra con personajes bizarros, casi oníricos y vivencia una serie de experiencias que lo llevarán a replantar sus decisiones. Es una opera prima que ha llegado a un festival internacional, lo cual es ya un gran mérito. El resto lo dirá el tiempo.