El quinteto que conduce Luis Lascano presenta "A sus formas", su tercer álbum de estudio, que ya se encuentra disponible en plataformas digitales.

El contrabajista y compositor argentino presenta “A sus formas”, tercer álbum de estudio, grabado en vivo junto a un quinteto estable. Un trabajo centrado en el hard bop, la interacción colectiva y la improvisación.

El quinteto que conduce Luis Lascano presenta "A sus formas", su tercer álbum de estudio, que ya se encuentra disponible en plataformas digitales.
El nuevo trabajo del bajista, arreglista y compositor argentino marca una etapa de consolidación artística dentro del jazz contemporáneo, con un abordaje claro en el hard bop y en el sonido clásico del quinteto tocando en vivo.
El disco fue grabado entre 2023 y 2025 y reúne composiciones originales que priorizan la interacción, la improvisación y la energía colectiva.
"A sus formas" se distingue por un cambio estilístico respecto de los discos anteriores de Lascano. En esta producción, el músico apuesta por un lenguaje jazzero más definido, apoyado en arreglos intensos y una dinámica grupal que remite a referentes históricos como Sonny Rollins y Art Blakey.
El quinteto está integrado por Emiliano Di Nardo en piano, Julián López Di Muro en trompeta, Santiago Kurchan en saxo barítono, Santiago Hernández en batería y Luis Lascano en contrabajo.
Además del hard bop, el disco incorpora influencias de la música cinematográfica (con referencias a Bernard Herrmann) y cruces con el jazz clásico y el folclore argentino. En esta entrevista, Lascano profundiza en el proceso creativo del álbum y en su recorrido musical.
-En "A sus formas" se percibe un cambio muy marcado respecto de tus trabajos anteriores, con un regreso decidido al hard bop y a la lógica del quinteto tocando en vivo. ¿Qué necesidad artística te llevó a buscar ese sonido más directo, crudo y visceral?
-Por un lado, creo que existió una cuestión de disponibilidad de tiempo para componer. "Some Trips" lo escribí en un largo periodo de tiempo, mientras vivía en USA. Y "Rioba" se gestó casi en su totalidad durante la pandemia.
Entonces, en ambos casos, las composiciones llegaron a los músicos casi finalizadas. Esa cantidad de tiempo que tuve para componer, me permitió experimentar con texturas y arreglos en esos discos anteriores.
Para "A sus formas" se dio que con el quinteto ya estábamos tocando hace varios años juntos. Creo que eso me llevó a tener la necesidad de volver a un sonido más directo porque quería recuperar la urgencia del lenguaje colectivo, en tiempo real, y la inmediatez del quinteto tocando en vivo.
El hard bop, me permitía eso, fricción, diálogo, riesgo, y poner a la banda frente a frente en el escenario o el estudio trajo esa honestidad sonora que buscaba.
-El disco dialoga con la tradición del jazz clásico pero también incorpora una fuerte impronta cinematográfica, con referencias explícitas a Bernard Herrmann. ¿Cómo convivieron esas influencias en el proceso compositivo?
-Fue un diálogo orgánico. La tradición del jazz me dio la estructura rítmica y armónica y lo cinematográfico aportó color, tensión y dramatismo.

Bernard Herrmann me inspiró en la orquestación de climas. Hay una fuerte influencia de Herrmann en el tema “Cositas para mejorar”), en la forma de construir suspenso y en el uso de motivos recurrentes.
En esa composición combiné el fraseo y la arquitectura del hard bop con arreglos y dinámicas que remiten a bandas sonoras, cuidando que la película interna del tema no rompiera la energía jazzística, que se aprecia en los solos de Santiago Kurchan y Julián López Di Muro
-La interacción entre los músicos y la energía del vivo parecen el corazón del álbum. ¿Cómo fue el trabajo colectivo con el quinteto durante la grabación y de qué manera cada integrante terminó de moldear el carácter final de "A sus formas"?
-El trabajo fue muy colectivo, ya desde los primeros ensayos, porque a diferencia de los otros discos, la gran mayoría del material lo veníamos tocando en vivo. La maduración fue bastante orgánica y no tan ''impuesta'' por el compositor.

También ensayamos mucho en formato de quinteto y grabamos en vivo para capturar la reacción inmediata entre nosotros. Cada músico trae consigo su propia ‘’voz’’ (timing, color tímbrico, decisiones en los solos).
Eso reconfiguró las composiciones que yo originalmente les había traído: solos que cambiaron la forma, respuestas rítmicas que empujaron la intensidad, y pequeños detalles de fraseo que terminaron marcando el carácter del disco. El producto final es tanto mío como de ellos.
-A lo largo del disco aparecen cruces entre jazz, folclore sudamericano y una mirada contemporánea muy personal. Después de un recorrido que incluye Nueva York, Boston y Buenos Aires, ¿sentís que este álbum sintetiza una etapa de madurez en tu identidad como compositor y bajista?
-Sí. Después de tantas ciudades y experiencias (Atlanta, Boston, Nueva York, Buenos Aires) siento que "A sus formas" sintetiza una etapa de maduración.
Reúne intereses previos (mis primeros acercamientos al bajo eléctrico y al contra, tradición e idiomatismos de la música latinoamericana y del jazz argentino también) pero con una mirada más concentrada y personal.

Como compositor y contrabajista encontré una voz más segura: escribir para la banda, saber cuándo dejar espacio y también incorporar referencias folclóricas y contemporáneas sin perder la claridad del discurso jazzístico. Esas vendrían a ser, en este caso, y en este momento, nuestras ‘’formas’’.