Buenos Aires #SinLuz: que pasó y cuando se podría normalizar el servicio
Un apagón afectó a barrios de CABA y zonas del Conurbano en plena tarde de calor extremo. Reportaron más de 120 mil usuarios sin suministro y fallas en el subte.
Vecinos reportaron cortes de luz en barrios de CABA en plena tarde de calor. Foto: Fernando Nicola
La tarde del jueves quedó atravesada por un apagón que golpeó a distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires y zonas del Gran BuenosAires, en un contexto de sensación térmica por encima de los 36 grados. Miles de usuarios reportaron falta de suministro y complicaciones en servicios asociados.
Las primeras quejas comenzaron a multiplicarse cerca de media tarde, con el foco puesto en el corredor norte del AMBA. En CABA se registraron cortes en Núñez, Palermo, Colegiales, Belgrano y Villa Urquiza, además de sectores de Caballito, Once y Balvanera.
En el Conurbano, el impacto se extendió a localidades de la zona norte, con reportes en Vicente López, San Isidro, San Martín y áreas cercanas como Villa Ballester, Caseros, José León Suárez, Beccar y Acassuso, entre otras.
Barrios afectados por el apagón masivo de Buenos Aires
Zonas sin luz
La magnitud del corte se reflejó también en el número de afectados: la Secretaría de Energía informó que alrededor de 123 mil usuarios quedaron sin servicio en el AMBA durante el pico del apagón, mientras se intentaba normalizar la red en distintos puntos.
El cuadro se volvió más delicado por el horario y el clima: con temperaturas elevadas, los cortes de energía suelen disparar una cadena de problemas domésticos y urbanos, desde ascensores detenidos y bombas de agua fuera de servicio hasta comercios obligados a frenar su actividad.
En paralelo, las redes sociales se llenaron de mensajes de vecinos que relataban interrupciones totales o bajas de tensión, con distintos niveles de duración según la zona. En edificios, muchas personas quedaron sin aire acondicionado ni ventilación.
El apagón también complicó el funcionamiento del subte y el transporte urbano. Foto: Xinhua
Subtes
El apagón también pegó en el transporte público. La línea D del subte registró el servicio interrumpido durante el episodio, mientras que la línea H funcionó con demoras, en una tarde en la que el movimiento de pasajeros suele crecer por el calor.
La combinación de cortes de luz y complicaciones en el subte obligó a muchos usuarios a reconfigurar su regreso a casa. En varias estaciones se vieron aglomeraciones y demoras, con un escenario que se repite cada vez que una falla eléctrica impacta sobre la red de transporte.
A la vez, en calles y avenidas se registraron semáforos apagados o intermitentes en algunos sectores, lo que sumó riesgo y mayor congestión en zonas de alto tránsito. Personal de tránsito trabajó para ordenar la circulación donde hizo falta.
Qué pasó
En las primeras explicaciones técnicas que circularon, se habló de la salida de servicio de dos líneas de alta tensión vinculadas al área de concesión de Edenor, un problema que afectó el suministro eléctrico en un tramo importante del corredor norte metropolitano.
Mientras se buscaba precisar el origen y el alcance del inconveniente, también se reportó la caída de la web del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), un sitio que suele usarse para visualizar el estado del servicio y el mapa de afectados.
Esa dificultad dejó a muchos usuarios sin una vía directa para chequear información oficial en tiempo real, en medio del corte. En estas situaciones, la incertidumbre suele crecer cuando no hay un estimado inmediato de reposición.
Buenos Aires #SinLuz: que pasó y cuando se podría normalizar el servicio. Crédito: Fernando Nicola
Reclamos
Con el correr de los minutos, el apagón abrió una nueva ola de reclamos en pleno enero, cuando el consumo eléctrico se dispara por el uso intensivo de equipos de refrigeración. El impacto no es solo doméstico: también afecta a comercios, farmacias y servicios.
En zonas residenciales, el problema se siente con fuerza cuando el corte se prolonga: se interrumpe el suministro de agua en edificios, se recalientan ambientes cerrados y crece la preocupación por personas mayores o niños en hogares sin ventilación adecuada.
En el plano económico, el corte también puede traducirse en pérdidas para locales gastronómicos o negocios que dependen de cámaras de frío. Además, complica la atención en oficinas y centros que no cuentan con generación propia.
Calor extremo
El apagón ocurrió en una jornada marcada por temperaturas muy elevadas y sensación térmica sofocante. Esas condiciones amplifican el impacto del corte, porque la falta de energía deja sin aire acondicionado a hogares, oficinas y medios de transporte.
En ese escenario, las recomendaciones básicas pasan por hidratarse, evitar la exposición directa al sol, reducir esfuerzos físicos y priorizar espacios ventilados. En edificios sin suministro, la circulación de aire se vuelve clave hasta que se restablezca el servicio.
La situación seguía en desarrollo durante la tarde, mientras se aguardaban nuevas precisiones sobre el origen de la falla y los tiempos de normalización del suministro en las zonas afectadas.