Artemis II escribió este lunes una nueva marca en la historia de la exploración espacial. La misión tripulada de la NASA superó el récord de mayor distancia recorrida por seres humanos desde la Tierra, una referencia que había quedado en manos del Apolo 13 desde 1970.
Artemis II batió un récord histórico al alejarse más de la Tierra que el Apolo 13
La tripulación de la NASA superó este lunes la mayor distancia recorrida por humanos desde la Tierra. La nave Orion siguió rumbo al sobrevuelo lunar, con la Luna cada vez más presente en sus ventanas.

El hito se alcanzó cuando la nave Orion atravesó las 248.655 millas de distancia, el registro que había fijado aquella misión de la era Apolo. Más tarde, la cápsula siguió alejándose hasta acercarse a las 252.760 millas, en un recorrido que reforzó el peso simbólico y técnico de este vuelo alrededor de la Luna.
Un récord que quedó atrás después de 56 años
Desde el Centro de Control, la NASA comunicó a la tripulación el momento exacto en que Artemis II dejaba atrás la marca del Apolo 13. La referencia histórica tenía más de medio siglo y estaba asociada a una de las misiones más recordadas de la carrera espacial estadounidense.
La respuesta a bordo llegó de la mano del canadiense Jeremy Hansen, que remarcó el valor de superar esa frontera honrando a quienes abrieron el camino antes. También planteó que el verdadero desafío será que esta nueva marca no dure demasiado y que vuelva a ser superada por otra generación de exploradores.
Mientras tanto, Orion siguió avanzando hacia uno de los momentos más esperados del viaje: el rodeo de la cara oculta de la Luna. En las imágenes difundidas por la agencia, el satélite comenzó a ocupar cada vez más espacio en las ventanas de la nave.
La cara oculta y el momento más delicado
La NASA ya había anticipado que el punto de máxima atención de esta etapa sería el paso detrás de la Luna. Esa maniobra implicará una pérdida temporal de comunicación de unos 40 minutos, un tramo habitual en el diseño del vuelo cuando la nave queda tapada por el cuerpo lunar respecto de la Tierra.
Durante ese recorrido, la tripulación tendrá una oportunidad excepcional para observar y fotografiar tanto la cara visible como la cara oculta del satélite. La agencia había programado para esta fase un período de observación lunar de unas siete horas, con especial foco en el registro visual desde la cabina de Orion.
La misión además cruzó otro umbral importante al entrar en la esfera de influencia lunar, el punto a partir del cual la gravedad de la Luna empezó a ejercer una atracción más fuerte sobre la nave que la de la propia Tierra.
Un guiño a la era Apolo
Junto a la tripulación de Artemis II viaja también un objeto cargado de historia: un parche que había formado parte de la misión Apolo 8. El emblema fue enviado por la familia de Jim Lovell, uno de los astronautas más emblemáticos de aquella generación.
Antes de este tramo del viaje, los astronautas escucharon además un mensaje grabado por Lovell antes de su muerte. En ese audio, el histórico comandante les dio la bienvenida a su “viejo barrio” y los invitó a disfrutar de las vistas mientras sientan las bases de futuras misiones más lejanas.
Con este avance, Artemis II sigue consolidándose como la primera gran prueba tripulada del programa Artemis y como el regreso humano al entorno lunar después de más de cinco décadas. El vuelo no incluye alunizaje, pero sí una validación decisiva de sistemas, navegación y operación en espacio profundo.








