Elsa Pavón, una de las integrantes fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo y referente de la lucha por la restitución de la identidad de niños apropiados durante la última dictadura militar, murió este jueves a los 90 años.
Murió Elsa Pavón: la historia detrás de uno de los primeros nietos recuperados en Argentina
La referente de derechos humanos falleció este jueves a los 90 años. Fue cofundadora de Abuelas de Plaza de Mayo y logró la restitución de Paula Eva Logares, secuestrada junto a sus padres durante la última dictadura militar.

Su historia quedó ligada a uno de los primeros casos emblemáticos de recuperación de nietos en Argentina: fue la primera abuela de la organización que consiguió reencontrarse con su nieta mediante pruebas genéticas.
La noticia fue confirmada durante la mañana de este 5 de noviembre por integrantes de la Asociación Anahí, entidad que Pavón presidía y desde la cual continuaba trabajando por la búsqueda de personas desaparecidas y la restitución de identidades. Su fallecimiento tuvo lugar en La Plata, ciudad donde desarrolló buena parte de su militancia.
La trayectoria de Pavón estuvo marcada por la desaparición de su hija, Mónica Grinspon, su pareja, Claudio Logares, y la pequeña Paula, quienes fueron secuestrados el 18 de mayo de 1978 en Montevideo, Uruguay, en el marco del Plan Cóndor.

La desaparición de su hija y la búsqueda de su nieta
Mónica Grinspon y Claudio Logares fueron secuestrados junto con su hija Paula, que tenía apenas 23 meses. Desde entonces, Elsa comenzó una búsqueda que la llevó a recorrer distintas instituciones y a vincularse con otras mujeres que atravesaban situaciones similares.
En ese camino se incorporó al grupo de abuelas que impulsaba la búsqueda de niños apropiados durante la dictadura. Ese movimiento se convertiría en Abuelas de Plaza de Mayo, organización que tuvo un papel central en la denuncia de las desapariciones y en la recuperación de la identidad de cientos de personas.

Con el retorno de la democracia, la investigación sobre el paradero de Paula avanzó y permitió localizarla. La restitución se concretó en 1984, cuando la niña tenía ocho años.
El caso tuvo una importancia particular porque fue el primero en el que se aplicó el llamado Índice de Abuelidad, un procedimiento científico desarrollado para establecer vínculos biológicos entre abuelos y nietos cuando los padres estaban desaparecidos. La herramienta permitió aportar evidencia genética para confirmar la identidad de Paula y se convirtió en un antecedente fundamental para futuras investigaciones.

Una vida dedicada a la búsqueda de identidad
La recuperación de su nieta no significó para Pavón el final de su compromiso. Durante décadas continuó participando en actividades vinculadas con los derechos humanos y la búsqueda de niños y niñas apropiados durante el terrorismo de Estado.
En los últimos años estuvo al frente de la Asociación Anahí, organización creada en memoria de Clara Anahí Mariani, la nieta de María Isabel Chorobik de Mariani, conocida como Chicha, quien también fue una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo y murió sin poder encontrarla.
En marzo de 2026, durante una entrevista con la agencia EFE, Pavón había vuelto a contar su historia y reafirmado su compromiso con la búsqueda de los nietos que todavía no conocen su verdadera identidad.
Su recorrido representa una parte fundamental de la historia de los organismos de derechos humanos en Argentina: una búsqueda personal que se transformó en una lucha colectiva por la memoria, la verdad y la restitución de la identidad.









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