Un equipo internacional de arqueólogos descubrió casi 400 geoglifos ocultos bajo la selva amazónica, un hallazgo que aporta nuevas evidencias sobre la existencia de sociedades complejas en la región mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles y portugueses.
Descubrieron casi 400 geoglifos ocultos que reescriben la historia de las antiguas civilizaciones sudamericanas
Un estudio publicado en Nature identificó cientos de estructuras monumentales de hasta 2.500 años de antigüedad gracias a tecnología láser. El descubrimiento desafía la idea de que la Amazonia era una selva prácticamente deshabitada antes de la llegada de los europeos.

La investigación, publicada en la revista científica Nature, identificó estructuras monumentales de formas geométricas, como círculos, cuadrados y rectángulos, muchas de ellas conectadas por antiguos caminos y distribuidas en una extensa zona del sudoeste de la Amazonia, cerca de las fronteras entre Brasil, Bolivia y Perú.
Tecnología Lidar para ver bajo la selva
Para detectar estas construcciones, los investigadores emplearon Lidar (Light Detection and Ranging), una tecnología de escaneo láser aéreo capaz de atravesar la densa cobertura vegetal y generar modelos tridimensionales del terreno.

Gracias a este método se localizaron 395 estructuras hasta ahora desconocidas, conocidas como geoglifos, que fueron construidas entre aproximadamente 600 a. C. y 850 d. C.
Las obras presentan dimensiones sorprendentes. La mayoría ocupa alrededor de siete acres (casi tres hectáreas), con fosos de hasta nueve metros de ancho y más de cuatro metros de profundidad, mientras que la estructura más grande supera las 120 acres (casi 50 hectáreas).
Una sociedad organizada hace más de dos mil años
El autor principal del estudio, el arqueólogo finlandés Martti Pärssinen, sostuvo que estas construcciones pertenecieron a una antigua sociedad denominada Aquiry, caracterizada por ser multicultural y multilingüe, aunque unida por una cosmovisión compartida.

Según el investigador, los geoglifos habrían funcionado principalmente como centros ceremoniales, destinados a festividades, reuniones políticas, danzas, música y competencias, más que como asentamientos permanentes o fortificaciones defensivas.
Los científicos indicaron que no encontraron evidencias de viviendas estables en estos sitios durante el período de ocupación de la cultura Aquiry, que habría desaparecido alrededor del año 900 d. C.
El Amazonas estuvo mucho más poblado de lo que se creía
El descubrimiento fortalece una hipótesis que viene ganando respaldo entre los especialistas: la Amazonia precolombina albergó poblaciones numerosas y sociedades altamente organizadas, en contraste con la antigua visión de una selva prácticamente intacta antes del siglo XV.

Los investigadores estiman que solo en esta región pudieron haber vivido hasta tres millones de personas durante el auge de la cultura Aquiry, entre los años 100 y 300 d. C. No obstante, reconocen que esta cifra sigue siendo motivo de debate porque se basa en modelos de estimación y no en excavaciones completas de asentamientos.
El arqueólogo José Iriarte, de la Universidad de Exeter, quien no participó en la investigación, calificó el trabajo como un estudio "importante y ambicioso" por la enorme cobertura obtenida mediante Lidar, aunque señaló que serán necesarias nuevas excavaciones para comprender con mayor precisión cómo se utilizaban estos monumentos.
Un patrimonio amenazado por la deforestación
Los autores del estudio advierten que todavía podrían permanecer miles de geoglifos ocultos bajo la selva amazónica. Sin embargo, alertan que numerosos sitios arqueológicos ya podrían haber sido dañados o destruidos por la expansión agrícola y la deforestación.
El arqueólogo brasileño Eduardo Neves, de la Universidad de São Paulo, advirtió que este patrimonio "está altamente amenazado por la tala y el cultivo de soja", lo que convierte a estos descubrimientos en una carrera contra el tiempo para documentar y preservar uno de los capítulos más desconocidos de la historia de América.









