Las risas por un video “imposible” dispararon alertas en Hollywood por la potencia tecnológica de China.

Un clip hiperrealista hecho con Inteligencia Artificial de un programa de China simulando a las dos mega estrellas del cine norteamericano se viralizó y despertó la polémica por copyright y uso de imagen sin permiso.

Las risas por un video “imposible” dispararon alertas en Hollywood por la potencia tecnológica de China.
Un clip hiperrealista generado con una nueva herramienta de video encendió alarmas por derechos de autor y por el uso de rostros famosos sin permiso: la Motion Picture Association salió a denunciar y el debate volvió a la mesa.
El disparador fue un video breve, de unos 15 segundos, donde versiones digitales de Cruise y Pitt aparecen peleando en un techo: la escena circuló a toda velocidad en redes y fue presentada como resultado de un modelo que genera video hiperrealista a partir de indicaciones mínimas.
La pieza audiovisual que se viralizó en redes sociales fue creada por el cineasta irlandés Ruairi Robinson con Seedance 2.0, un generador de inteligencia artificial desarrollado por ByteDance, la misma firma propietaria de TikTok en China.
La Motion Picture Association acusó a la herramienta de habilitar infracciones masivas de obras protegidas y cuestionó que el servicio se haya lanzado sin “salvaguardas significativas”. En ese marco reclamó que la compañía detenga las prácticas que, sostiene, vulneran la legislación de copyright.
También se vino a la memoria de curiosos en la temática un antecedente reciente: el organismo había advertido sobre riesgos similares con el lanzamiento de “Sora 2” de OpenAI, y señala que luego se implementaron controles que complicaron la generación de material que pudiera violar derechos de estudios.
El caso reavivó el clima de alarma entre creadores: el guionista Rhett Reese (mencionado por su trabajo en Deadpool) advirtió que pronto una sola persona podría producir películas “indistinguibles” de las de hoy con una computadora.
En contracara, también se abre una vía posible de convivencia: tras los cambios de controles, Disney habría cerrado un acuerdo para licenciar personajes y habilitar usos dentro del sistema, como modelo de negociación entre titulares de derechos y desarrolladores. En el caso de ByteDance, por ahora no había respuesta pública ante pedidos de comentario.