“Los 16 años quedaron desfasados”: especialistas debatieron la baja de la edad de imputabilidad
Los abogados Ignacio Garrone y Fabián Velázquez analizaron el rol del derecho penal, los cambios sociales y los límites del sistema actual durante una instancia de exposición sobre menores en conflicto con la ley.
El debate se centró en menores en conflicto con la ley penal. Crédito: Luis Cetraro.
En el marco de una audiencia pública desarrollada para debatir la situación de los menores en conflicto con la ley penal, especialistas del derecho analizaron la posible baja de la edad de imputabilidad y coincidieron en la necesidad de abordar el tema desde una mirada amplia y contextualizada.
Durante el encuentro, los expositores pusieron el foco en los cambios sociales, culturales y jurídicos que atraviesa la sociedad y advirtieron sobre los límites del derecho penal como herramienta única de respuesta.
Cambiosocial
El Dr. Ignacio Alfonso Garrone sostuvo que el debate debe partir del reconocimiento de una realidad que ya se manifiesta en distintos ámbitos y explicó que el concepto de comprensión no solo se analiza desde el derecho comparado, sino también desde una dimensión cultural.
En ese sentido, señaló que la edad vigente resulta elevada en relación con otros países. “16 años como base para la imputabilidad está claro que está alta”, expresó, y agregó que los adolescentes de hoy no son iguales a los de décadas anteriores. “Los menores de ahora no son los mismos menores de antes”, remarcó.
Para Garrone, el establecimiento de una edad mínima debe surgir de un consenso social y jurídico. “Como sociedad hay que establecer un criterio, por lo menos jurídico, para todos que entendamos que a partir de ahí se puede establecer una capacidad procesal”, indicó.
Límites yconsensos
El especialista aclaró que la baja de la edad de imputabilidad no implica una solución automática ni una condena inevitable. “El derecho procesal tiene las herramientas para que, en los casos de que alguien no comprenda, se pueda declarar su inimputabilidad o su falta de comprensión procesal”, indicó.
La audiencia reunió miradas jurídicas sobre responsabilidad y reinserción.
Además, subrayó que la discusión no debe quedar atada a parámetros biológicos o psicológicos, ya que no existe un acuerdo definitivo en esos campos. “No es ni una fatalidad jurídica la baja de la imputabilidad ni es un concepto que tenga que obedecer a criterios psíquicos o biológicos”, sostuvo.
Garrone consideró que el debate debe darse en los ámbitos institucionales correspondientes. “Es un concepto que hay que definirlo jurídica y democráticamente en los ámbitos que corresponde, como es la legislatura”, afirmó, y concluyó: “Si la sociedad cambia, las leyes tienen que cambiar y adaptarse también a la sociedad. Los 16 años hoy han quedado desfasados”.
Derecho penal
Por su parte, el Dr. Fabián Velázquez puso el acento en los límites del sistema para resolver problemáticas complejas. “El derecho penal no es la herramienta para dar solución a todas las cuestiones”, advirtió, asegurando que existe una creencia errónea sobre su eficacia.
Especialistas en derecho expusieron durante la audiencia pública sobre imputabilidad.
Como ejemplo, recordó antecedentes legislativos sin resultados concretos. “Se han hecho cientos de experimentos modificando el Código Penal, aumentando las penas, y la verdad que no dio ningún resultado”, afirmó, y mencionó el caso de la llamada ley Blumberg, donde “los índices de homicidios siguieron altos y los secuestros siguieron igual”.
Velázquez insistió en que el delito no se previene con amenazas punitivas. “El delincuente no agarra el código y lee a ver cuántos años le van a dar. La gente comete el delito y comete el delito”, expresó.
Vulnerabilidad y reinserción
Otro de los puntos centrales de su intervención estuvo vinculado a las condiciones sociales de los jóvenes en conflicto con la ley. “Cuando tenés sectores en un estado de gran pobreza, no se puede exigir determinados tipos de conductas”, sostuvo, y aclaró que no se trata de justificar delitos, sino de comprender contextos.
Finalmente, planteó una preocupación clave respecto al futuro de los menores condenados. “Un elemento importante es a dónde van a ir los menores una vez que son condenados”, señaló, y advirtió que, sin un tratamiento adecuado, “está claro que van a salir peor de lo que entraron”.
A modo de cierre, Velázquez compartió una opinión personal sobre las políticas aplicadas en las últimas décadas. “Estoy absolutamente convencido de que se han excedido en el garantismo y se han tergiversado una serie de valores, y eso puede tener consecuencias ahora”, aclaró, subrayando que se trató de una mirada estrictamente individual.