Luces, cámara y corazón: por qué el cine celebra su día grande este 14 de febrero
Mientras muchos brindan por San Valentín, el séptimo arte se adueña de la cartelera global. La iniciativa, impulsada por la Academia de Hollywood, busca estrechar el lazo entre las salas y los espectadores en un momento donde la magia de la pantalla grande se reinventa.
En tiempos de algoritmos y plataformas de streaming que nos ofrecen contenido al infinito, el Día Mundial del Cine nos propone un freno.
Hay algo en la penumbra de una sala de cine que no se consigue en el living de casa. Ese aroma a pochoclos, el silencio expectante cuando bajan las luces y la sensación compartida de que, por dos horas, todos en la sala somos parte de la misma aventura.
Este sábado 14 de febrero de 2026 no es solo una fecha para los enamorados; es el Día Mundial del Cine, una celebración que nos invita a recordar por qué seguimos eligiendo que nos cuenten historias.
La fecha no es fija, sino que se celebra el segundo sábado de febrero, y este año la casualidad quiso que coincida con el día de los enamorados. Una cita doble para quienes encuentran en una película el mejor plan posible.
Una tradición joven para un arte centenario
Aunque el cine tiene más de un siglo de vida —desde que los hermanos Lumière proyectaran aquella salida de los obreros de la fábrica en 1895—, su "Día Mundial" es curiosamente nuevo. Fue la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (la misma que entrega los Oscar) la que instauró esta efeméride en 2020.
El objetivo fue claro desde el principio: sacar el cine de la formalidad de las alfombras rojas y devolverlo a su dueño original, el público. "Se trata de celebrar ese vínculo universal que las películas crean más allá de los idiomas", dicen desde la organización.
Curiosidades de la pantalla grande
Detrás de cada "¡acción!" hay mil historias que pocos conocen. ¿Sabías que la famosa costumbre de comer pochoclos nació durante la Gran Depresión en Estados Unidos? Era el snack más barato y abundante, y ayudaba a los cines a mantenerse a flote.
En nuestro país, y especialmente en Santa Fe, el cine tiene un arraigo especial.
En nuestro país, y especialmente en Santa Fe, el cine tiene un arraigo especial. Desde las funciones en el Cine América hasta los ciclos que pueblan nuestra cartelera, los santafesinos mantenemos viva la llama del séptimo arte. "El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel", decía Alfred Hitchcock, y qué mejor que disfrutar de esa porción de magia un día como hoy.
El cine frente al espejo del futuro
En tiempos de algoritmos y plataformas de streaming que nos ofrecen contenido al infinito, el Día Mundial del Cine nos propone un freno. Es un homenaje a los directores, a los guionistas, a los técnicos y, sobre todo, a la experiencia colectiva.
La industria ha pasado del blanco y negro al color, del mudo al sonido envolvente, y hoy experimenta con la Inteligencia Artificial. Pero, al final del día, lo que buscamos es lo mismo que hace 130 años: emocionarnos, identificarnos y, por un rato, ser otros.
Cine América, Santa Fe. Foto: Gentileza Municipalidad de Santa Fe
Un cierre con butaca reservada
Celebrar el cine es, en definitiva, celebrar nuestra propia capacidad de soñar despiertos. Ya sea reviviendo un clásico o apostando por una producción local, este 14 de febrero la invitación está hecha. Porque como decimos siempre en la redacción, la vida es una película y hoy nos toca disfrutarla desde la mejor ubicación.