Los amantes de la astronomía y los observadores ocasionales en Santa Fe y todo el país ya miran hacia el firmamento con expectativa. Durante la noche del jueves 27 y las primeras horas de la madrugada del viernes 28 de agosto de 2026, tendrá lugar uno de los fenómenos astronómicos más atrapantes de la temporada: un eclipse parcial de Luna excepcionalmente profundo.
El cielo santafesino se prepara para una "Luna de Sangre": cuándo y cómo observar el evento del año
El próximo eclipse lunar parcial cubrirá más del 96% del disco del satélite, tiñéndolo de un característico tono cobrizo. Podrá contemplarse a simple vista desde la región durante la madrugada del viernes 28 de agosto.

Con una cobertura de la umbra terrestre que rozará el 96% de la superficie del satélite natural, la Luna se vestirá de un intenso tono rojo cobrizo, en lo que popularmente se conoce como la "Luna de Sangre".

El fenómeno no requerirá de sofisticados equipos ni de protección ocular especial —a diferencia de lo que ocurre con los eclipses solares— y se posiciona como una oportunidad única para disfrutar desde el patio, el balcón o la Costanera santafesina.

Horarios clave para no perderse el espectáculo
El itinerario del evento astronómico abarcará gran parte de la noche. Si bien la fase penumbral dará inicio pasadas las 22 del jueves, los momentos de mayor impacto visual se darán adentrada la madrugada del viernes.
- 22:23 (Jueves 27): Inicio de la fase penumbral. La Luna comienza a ingresar de manera sutil en la penumbra de la Tierra.
- 23:33 (Jueves 27): Comienza el eclipse parcial. La sombra más oscura de la Tierra (la umbra) inicia su avance visible sobre el disco lunar.
- 01:12 (Viernes 28): Punto máximo del eclipse. El satélite alcanzará su mayor grado de ocultamiento (más del 96%), luciendo la tonalidad rojiza característica en su esplendor.
- 02:13 a 02:50 (Viernes 28): Finalización progresiva de la fase parcial.
- 04:01 (Viernes 28): Conclusión definitiva del evento con la salida total de la penumbra.

Por qué la Luna se vuelve "de sangre"
La explicación técnica de esta particular tonalidad reside en la interacción de la luz con la atmósfera terrestre. Durante el alineamiento entre el Sol, la Tierra y la Luna, el planeta bloquea la luz solar directa.
Sin embargo, los rayos de luz que pasan a través de la atmósfera sufren un proceso de dispersión: las longitudes de onda más cortas (azules y violetas) se dispersan en distintas direcciones, mientras que las longitudes de onda más largas (rojas y anaranjadas) logran atravesar la capa atmosférica y refrractarse hacia la Luna.

'La intensidad del color rojo o cobrizo dependerá fundamentalmente de la cantidad de partículas, polvo y humedad presentes en la atmósfera al momento del evento', comentan especialistas sobre la variabilidad del fenómeno.
Recomendaciones para una mejor experiencia visual
Para los vecinos de la capital provincial y alrededores que busquen disfrutar de la velada nocturna, los expertos sugieren algunos consejos sencillos:
- Ubicación despejada: Buscar un espacio con baja contaminación lumínica y vista abierta hacia la orientación por donde transita la Luna.
- Sin riesgos visuales: A diferencia del sol, la Luna eclipsada se puede mirar de manera directa sin ningún tipo de filtro o anteojo protector.
- Uso de binoculares: Aunque se verá con claridad a simple vista, utilizar binoculares o telescopios de aficionados permitirá apreciar en detalle la textura de los cráteres bañados por la sombra terrestre.
Con un pronóstico meteorológico que mantendrá en vilo a la comunidad local a la espera de un cielo despejado, Santa Fe se alista para mirar al cielo y ser testigo de un evento astronómico que no se repetirá con estas características hasta dentro de un par de años.








