Con más de setenta años en “el lomo”, el puente que une la ciudad de Santa Fe con el distrito costero de Alto Verde parece tener los días contados. Con los Juegos Sudamericanos 2026 a la vuelta de la esquina, donde el riacho Santa Fe será utilizado como escenario de disciplinas acuáticas, el vetusto viaducto de madera será retirado. Por lo menos, esa es la idea.
La construcción del puente “palito”; más que una solución, un emblema para Alto Verde
La necesidad comenzó a plantearse a finales de los 50 y los trabajos comenzaron a principios de los 60. En la actualidad es un peligro y definen cómo desmontarlo. Las crónicas de El Litoral con imágenes de la época.

Con cientos de historias en su haber, el “palito”, apodo que se ganó con a partir de su estructura tan peculiar, fue puesto en funcionamiento para aliviar una necesidad imperiosa de la zona costera. Sumar a los cruces en canoas y botes, la posibilidad de llegar en vehículos por tierra.
A través de las crónicas publicadas por El Litoral se puede conocer cómo fue la previa, el inicio y el desarrollo de la obra de vital importancia para los vecinos de Alto Verde.

El Litoral, de cerca
En un artículo publicado a mediados de 1958, El Litoral daba cuenta de la necesidad de construir un puente para mejorar las conexiones con el distrito costero.
"Se dijo que la construcción de un puente sobre el riacho Santa Fe, en el lugar en que éste se reúne con la laguna Setúbal en las inmediaciones del puente Colgante pondría a la isla en contacto estrecho con la ruta nacional No. 168 y consiguientemente enlazaría la actividad de Alto Verde con el resto de la ciudad", aseguraba la nota.
"Esa idea no es nueva. Desde hace mucho tiempo ha sido sostenida y perfeccionada por vecinos y entidades representativas de las actividades de Alto Verde", agregaba.

Y cerraba: "Muchos factores han ayudado su aparición y su mantenimiento y a ellos se hará referencia a efectos de plantear con claridad las posibilidades de la construcción de ese puente y de señalar con precisión los beneficios inusitados que quedarían implícitos en tal obra".
Dos años más tarde, en el verano de 1960, el vespertino volvió a tocar el tema. Para ese entonces, la novedad fue que efectivamente comenzaban las tareas preliminares para la construcción de una conexión vial.
"Puede anticiparse que la estructura del puente será de madera y que apenas concluidos los estudios sobre composición del terreno que se están llevando a cabo comenzarán las obras de magnitud", se público.

Manos a la obra
El 12 de agosto de 1960, este diario dio la esperada noticia. "La construcción del puente entre Santa Fe y Alto Verde se inicio", tituló aquel viernes que quedó para la historia.
"Los trabajos iniciados consisten en el hincado de pilotes, los que servirán de base a la construcción de la superestructura del puente. Los mismos alcanzan una profundidad calculada entre los 6 y 8 metros y son de lapacho paraguayo. El número total de pilotes es de 66 midiendo 30 por 30 cms", explicó El Litoral.

"La segunda parte del plan de construcción comprenderán los trabajos de construcción de la calzada y accesorios y para ellos se ha dispuesto llamar a licitación para la provisión de madera y mano de obra", agregaba la crónica con dos fotos que aquí se comparten.
A finales de ese mismo año, otro artículo de El Litoral daba cuenta de los progresos en los trabajos. "En plazos menores que los previstos y con elementos de trabajo anticuados (caso del martinete) se ha concluido el trabajo del pilotaje del puente que unirá Santa Fe con el vecino distrito de Alto Verde", aseguraba el vespertino.
El artículo, acompañado con una imagen de los avances agregaba: "Tal como ya se anticipara, se está en la tarea de adquisición de madera de origen paraguayo con la cual se construirá la superestructura del puente".

A rodar, a rodar...
22 de enero de 1962. Con sendas fotos, una de las cuales fue digitalizada y permanece en el archivo de imágenes de El Litoral, se tituló: "Ya transitan por las soleadas calles de Alto Verde vehículos que llegan a través del puente".
"Un acontecimiento destinado a modificar fundamentalmente la vida de un vecindario numeroso, cual es el que reside en el vecino distrito de Alto Verde, se ha producido en estos días; pero el mismo no ha trascendido porque ha faltado la ceremonia inaugural", comentaba el vespertino.

"Nos referimos a la habilitación con carácter precario del puente que intercomunica Alto Verde a través del riacho Santa Fe, con el camino a San José del Rincón, empalmando metros más al este del puente Colgante", agregaba el histórico artículo.
De inmediato, la crónica reiteraba que no estaba oficialmente inaugurado, acto que se planificaba para unas semanas más adelante.

"Hace un año y tres meses por iniciativa de las autoridades provinciales se dispuso la construcción de un puente, obra que se adjudicó a la empresa Bruzzone e Hijos, que se comprometió a construirlo en madera dura (lapacho), en toda su estructura", afirmaba el texto.
Y entre las principales características, El Litoral resaltó: "Se trata de un puente que tiene de luz cien metros, ancho tres metros veinte, con veredas de un metro a ambos costados y las correspondientes barandas. La falta de madera fue el principal inconveniente con que se tropezó y a ello se debe que los trabajos no estén más adelantados".

"Últimamente, sin embargo, han cobrado un nuevo ritmo y es así que completados los trabajos de terraplenamiento en ambos extremos, obras que ejecuta Vialidad Provincial, se ha producido la novedad de que algunos automotores transiten ya por sobre su estructura, aun cuando ello no está oficialmente autorizado", sumaba
"Pues en el estado que se encuentran los trabajos, ello implica un riesgo que indudablemente se agravará en días de mal tiempo", completaba.

El nombre
Según recuerdan los memoriosos, y El Litoral se encargó de darle entidad fue el ingeniero Luis Barletta quien le puso el apodo. “Esto, más que un puente parece un palito” dijo quien años más tarde encabezó la megaobra del puente Oroño.

Sus características
El Palito tiene 90 metros de largo, 3,70 de ancho de calzada, y nueve metros de altura. Los trabajos estuvieron a cargo de militares de Pontoneros y demandó tres años. Se inauguró en 1962 y se dejó de usar en 1995.











