La idea de un zoológico para la ciudad que sólo quedó en los papeles
Dos registros de El Litoral dan cuenta que hubo en el siglo XX proyectos para contar con un espacio que cumpla la doble función de atractivo turístico y de aprendizaje para alumnos de la provincia. Los lugares que fueron “elegidos” para tal fin.
Representación realizada con la IA Gemini de un lugar que no existió.
En el afán por generar atractivos turísticos y dotar a los jóvenes santafesinos de un espacio para conocer la fauna y la flora autóctona, se han propuesto en tiempos distintos del siglo XX ideas para crear un “Jardín Zoológico” en la ciudad de Santa Fe.
Artículos periodísticos de El Litoral dan prueba de ello y exponen la seriedad con la que se enmarcó estas ideas en décadas disímiles. La primera, en los 30, con una ciudad en pleno crecimiento y la otra, en los 70.
El artículo de 1936.
¿En el Parque Garay?
Una antigua nota del vespertino datada en junio de 1936 daba cuenta de una idea del concejal Pío Pandolfo de construir un Jardín Zoológico en dependencias del Parque Juan de Garay, en la margen oeste de la ciudad capital.
El artículo se sostiene además en el presunto interés de los directivos de la Escuela Colón de contar con un espacio de este estilo “a fin de proporcionar a los alumnos de las escuelas de la ciudad el valioso material de observación que encerraba un establecimiento de tal naturaleza”.
“Donde los alumnos puedan realizar observaciones”, argumentaba la iniciativa y agregaba: “Además, los educandos aprenden en la magnífica lección que les brinda la naturaleza en actividad, a amar a la propia naturaleza, a gustar las sensaciones que ofrece el siempre nuevo espectáculo de la vida en acción”.
En la continuidad del artículo, se sostenía el proyecto al decir que “los niños sentirán, indudablemente, al observar un gato montés en movimiento, una sensación emocional y estética absolutamente diferente a la que experimentan al ver ese mismo animal disecado en los museos, en una actitud muchas veces arbitraria, estereotipada por el esfuerzo del taxidermista”.
Lo cierto es que ese plan no fue llevado a cabo en el citado parque y debieron pasar cuatro décadas para que el tema sea abordado nuevamente.
El artículo de 1971.
¿En la Isla Berduc?
Un artículo periodístico de julio de 1971 dio cuenta de una reunión (evidentemente dejó de ser algo teórico), entre autoridades locales y provinciales y de los museos de Ciencias Naturales para finalmente construir un zoológico en el área metropolitana de la capital santafesina.
“La posible instalación de un Jardín Zoológico tratóse en una reunión”, tituló El Litoral el sábado 3 de julio del 71. En el desarrollo de la crónica se enumeró a los participantes del encuentro y al temario principal: un espacio recreativo pero también de atractivo turístico.
“En la Secretaría de Gobierno y Servicios Públicos se realizó una reunión convocada por el D.E. municipal para considerar la posibilidad de instalar un jardín zoológico regional. De dicha reunión, que fue presidida por Roberto Enrique Casis (intendente de facto), participaron representantes de distintos organismos”, contó el vespertino.
Y siguió al decir que el encuentro contó con la participación “del director del Museo de Ciencias Naturales Dr. Florentino Ameghino, Guillermo Martinez Achembach; el director de Recursos Naturales del Ministerio de Agricultura y Ganadería, Dr. Ignacio Maciel; el subdirector de Turismo, Prof. Carlos M. Busaniche y representantes de la Cooperadora del Campamento ‘Brigadier Estanislao López’”.
La nota refería a que “hubo criterio unánime de la necesidad de contar con un jardín zoológico en nuestra zona, tanto por motivos vinculados con la actividad turística, como por aquellos que se relacionan con la pedagogía”
Y agregaba el artículo del vespertino: “Asimismo se analizó el aspecto económico, teniendo en cuenta la falta de recursos que afrontan tanto el gobierno comunal como los organismos que participaron de las deliberaciones, ya que harán falta ingentes sumas para la instalación del zoológico y para su mantenimiento”.
Lo más sustancioso del encuentro fue sin dudas el lugar donde se proyectó el espacio: “Se dejó sentado que el lugar que sería el más conveniente estaría constituido por un sector aledaño al campamento de aulas de techos abiertos Brigadier General Estanislao López, en la Isla Berduc y también se convino en que la denominación será la de Zoo Parque Regional”.
La editorial de 1974.
Nada
Los hechos marcaron que nada de lo planeado se llegó a concretar. Otro artículo de El Litoral dio cuenta de ello. Esta vez, una columna editorial, fechada el 30 de junio de 1974 se refirió a la no construcción de un zoo.
“Tiempo atrás se habló de constituir un zoológico en esta capital y hasta se expusieron puntos de vista con respecto a algunos lugares donde podría funcionar. Pero los propósitos, con los vaivenes de la política y cierta inoperancia quedaron en aguas de borrajas”, expuso la columna.
Y continuaba: “Y un proyecto a todas luces acertado y beneficioso para los niños en edad escolar o no, para la juventud y la vejez, que podrían pasar horas de solaz en un paseo lleno de incentivos quedó trunco, sin que posteriormente se volviese a considerar”.
Lo cierto es que nada se llevó a cabo. Lo más cercano que hubo a un zoo fue la Granja La Esmeralda, donde la ciudadanía podía observar las especies autóctonas en recuperación. Con el paso del tiempo, las costumbres cambiaron y los espacios de este estilo modificaron el tratamiento hacia la fauna.
En la actualidad, los otrora zoológicos más grandes del país evolucionaron hacia modelos de bioparques y ecoparques, enfocados en la conservación y el rescate de fauna. Destacan el Bioparque Temaikén (Escobar), el Ecoparque de Buenos Aires (antiguo zoo de Palermo), Mundo Marino (San Clemente del Tuyú), entre otros. El proyecto de remodelación de la Granja La Esmeralda, apunta hacia ese sentido.