Un equipo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) describió una nueva especie de molusco extinto que habitó la Patagonia hace unos 185 millones de años. Bautizado como Opisoma romeroi, el fósil fue hallado en Neuquén y representa uno de los registros más singulares del período Jurásico.
Descubrieron en la Patagonia un molusco gigante que vivió hace 185 millones de años
Científicos del CONICET describieron una nueva especie hallada en Neuquén. El fósil, que permaneció más de 40 años resguardado, pertenecía a un bivalvo de gran tamaño con características únicas.

El estudio fue realizado por especialistas de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y publicado en la revista científica Journal of Paleontology. El ejemplar permaneció resguardado durante más de cuatro décadas en colecciones científicas antes de ser analizado.
Un gigante entre los bivalvos
Los investigadores explicaron que Opisoma romeroi era un bivalvo, un grupo de moluscos marinos emparentados con las actuales almejas y ostras. Su principal característica era el tamaño: alcanzaba unos 18 centímetros de longitud, muy por encima de los 2 o 3 centímetros habituales en especies similares.

Además de su gigantismo, presentaba una forma similar a un corazón y una de sus valvas era especialmente gruesa y pesada, una adaptación que indica que vivía parcialmente enterrado en el fondo marino.
Un hallazgo único en el sur
El fósil fue encontrado en Cerro Granito, en la provincia de Neuquén. Según la investigadora Valentina Cuesta, primera autora del trabajo, se trata del registro más austral conocido para este tipo de moluscos, ya que hasta ahora los hallazgos similares más cercanos se ubicaban mucho más al norte, en territorio chileno.
Los ejemplares estudiados permanecieron durante más de 40 años en el Museo Provincial de Ciencias Naturales "Prof. Dr. Juan A. Olsacher", de Zapala, y en un repositorio institucional de la Universidad de Buenos Aires, donde fueron preservados hasta su análisis definitivo.
Un mar poco profundo hace millones de años
El estudio también permitió reconstruir aspectos del ambiente en el que vivía esta especie. Los científicos sostienen que Opisoma romeroi habitaba mares cálidos y poco profundos, donde mantenía una posible relación simbiótica con microalgas capaces de realizar fotosíntesis.
Esa hipótesis surge de ciertas estructuras presentes en el caparazón del molusco y de la comparación con especies actuales que desarrollan asociaciones similares para obtener beneficios mutuos en ambientes iluminados.






