El arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, Vicente Bokalic Iglic, se reunió el miércoles pasado con el papa León XIV en el Vaticano y confirmó que el Sumo Pontífice analiza la posibilidad de visitar la Argentina.

El arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, Vicente Bokalic Iglic, se reunió con el papa León XIV en el Vaticano y afirmó que el Sumo Pontífice está considerando una visita al país. El encuentro duró media hora y se produjo en un contexto de fuerte simbolismo para la Iglesia argentina.

El arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, Vicente Bokalic Iglic, se reunió el miércoles pasado con el papa León XIV en el Vaticano y confirmó que el Sumo Pontífice analiza la posibilidad de visitar la Argentina.
Según se informó oficialmente, el encuentro se extendió durante aproximadamente treinta minutos y permitió al cardenal argentino invitar formalmente al sucesor de Francisco a conocer el país que vio nacer a Jorge Bergoglio.
“El Santo Padre expresó su agrado por la invitación y manifestó que esta posibilidad está siendo considerada en su agenda”, señaló el arzobispado santiagueño en un comunicado difundido por el portal especializado religiondigital.org.

Durante la audiencia, Bokalic Iglic obsequió al Papa un poncho con los colores de la bandera argentina, envuelto con cintas que representaban a la provincia de Santiago del Estero, un gesto cargado de identidad y tradición.
La reunión se produjo en un momento clave para la Iglesia argentina, que mantiene expectativas por una eventual visita papal luego de años sin presencia del máximo líder del Vaticano en el país.
Durante el encuentro, el arzobispo santiagueño solicitó que, en caso de concretarse la visita, el primer destino del Papa sea Santiago del Estero, considerada la madre de ciudades y cuna del cristianismo en la Argentina.
Allí nació la primera santa argentina laica, Mama Antula, nombre con el que se conoce en lengua quichua a María Antonia Paz y Figueroa, canonizada recientemente y figura central de la espiritualidad ignaciana.

Mama Antula fue una destacada seguidora de la obra de San Ignacio de Loyola y sostuvo los ejercicios espirituales incluso tras la expulsión y supresión de los jesuitas, dejando una huella profunda en la historia religiosa del país.
Desde el arzobispado destacaron que una eventual visita papal a Santiago del Estero tendría un enorme impacto pastoral, cultural y simbólico, no solo para la provincia sino para toda la Argentina.
Bokalic Iglic encabeza la arquidiócesis santiagueña desde hace más de una década y fue testigo de un hecho histórico en 2024, cuando por decisión del papa Francisco la sede volvió a ser reconocida como iglesia primada de la Argentina.
Ese rol había estado durante 88 años en manos de la arquidiócesis de Buenos Aires, por lo que la restitución significó un fuerte gesto de reparación histórica para Santiago del Estero.
La relación entre Vicente Bokalic Iglic y Jorge Bergoglio se remonta a varios años atrás. En 2010, el entonces arzobispo de Buenos Aires lo consagró como obispo auxiliar en una ceremonia realizada en el Santuario de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.
Ese templo, ubicado en el barrio porteño de Parque Chacabuco, es gestionado por la congregación vicentina, a la que pertenece Bokalic Iglic, y marcó un momento clave en su trayectoria pastoral.

Años más tarde, en el último consistorio presidido por Francisco, el 7 de diciembre de 2024, Bokalic Iglic fue creado cardenal, convirtiéndose en una de las figuras más relevantes de la Iglesia argentina.
“Me envió a evangelizar a los pobres”, recordó el cardenal santiagueño sobre las palabras que le transmitió Francisco, en referencia a la misión pastoral que le encomendó el entonces Papa.
Francisco falleció el 21 de abril de 2025, dejando un legado profundo en la Iglesia universal y en particular en la Argentina, donde su figura continúa siendo referencia ineludible.
En ese contexto, la posibilidad de que el papa León XIV visite el país despierta expectativas tanto en el ámbito eclesiástico como en la sociedad en general, luego de años de espera.

Mientras tanto, desde el Vaticano mantienen cautela y subrayan que cualquier definición dependerá de la agenda papal y de las condiciones pastorales y diplomáticas del momento.