La XXVI Feria Internacional de la Ciruela 2026, en la región de La Libertad, Perú, prometía quedar grabada en la historia por un hito gastronómico sin precedentes: la elaboración del pionono de ciruela más largo del mundo. Sin embargo, la noticia que recorre hoy los portales no es la precisión de la receta o la magnitud del esfuerzo artesanal, sino el desborde social que arruinó la exhibición.
El "pionono más grande del mundo" se quedó sin récord: se lo comieron antes que lo midan para el Guinness
Lo que debía ser una jornada de orgullo para la localidad de Virú terminó en un caos generalizado. El postre, que superaba los 600 metros de longitud, fue devorado por los asistentes antes de que se realizara la presentación oficial.

En la Plaza Mayor de Virú, el escenario estaba listo. Una estructura kilométrica sostenía más de 600 metros de masa, dulce y ciruelas locales, un trabajo que buscaba posicionar a la provincia como un referente turístico y productivo. Pero el cordón de seguridad fue insuficiente ante la impaciencia de la multitud.
Un desborde inesperado
El incidente ocurrió minutos antes del inicio formal de la degustación. Lo que comenzó como un murmullo de expectativa se transformó rápidamente en un avance imparable de los asistentes sobre el postre. Según testigos y registros fílmicos, un grupo rompió el perímetro y comenzó a cortar tajadas de grandes dimensiones, provocando un efecto dominó que dejó a los organizadores atónitos y sin capacidad de reacción.

Cuando terminaron el ensamble del pionono de 600 metros de largo, los pasteleros llamaron a los jueces oficiales de los Récord World Guinness para registrar el logro, lo cuál no fue posible ya que antes de eso la gente destruyó todo.
Testigos señalaron que varias personas agarraron grandes tajadas del postre y se retiraron rápidamente, mientras otros intentaban hacer lo mismo entre empujones y reclamos. La escena generó confusión entre familias enteras que aguardaban pacientemente su turno, incluidos adultos mayores y niños que esperaban probar el tradicional dulce elaborado especialmente para la ocasión.

Identidad local y lecciones aprendidas
La ciudad de Virú es reconocida internacionalmente por la calidad de su ciruela, y este evento era la pieza central de su estrategia de promoción para 2026. La frustración no es solo gastronómica; el desorden impidió que se realizara la medición oficial y la sesión fotográfica que validaría el esfuerzo de los pasteleros locales.
"Nosotros mismos hemos quedado mal. Nosotros mismos damos ese mal ejemplo", lamentó otra asistente a este medio, subrayando la preocupación por la imagen que la localidad proyecta hacia el turismo nacional e internacional tras un episodio de tal naturaleza.

El cierre de una jornada agridulce
Más allá de la pérdida material del producto, el evento deja un sabor amargo en la comunidad de La Libertad. La organización de la Feria Internacional de la Ciruela deberá replantear ahora los protocolos de seguridad para futuras ediciones, en un intento por recuperar el brillo de una celebración que, este año, fue devorada por la falta de civismo.
Lo que pudo ser un ingreso triunfal al libro de los récords terminó siendo una crónica sobre la urgencia y el desorden, recordándonos que, a veces, el mejor de los banquetes puede arruinarse si no se respeta el tiempo de la ceremonia.








