La UCSF abrió en Rosario la inscripción a la Especialización en Psicogerontología para 2026
La Universidad Católica de Santa Fe presentó en Rosario su Especialización en Psicogerontología. La propuesta busca formar profesionales para intervenir en el envejecimiento desde una mirada bio-psico-social y comunitaria.
La UCSF abrió en Rosario la inscripción a la Especialización en Psicogerontología para 2026.
"Nadie quiere ser mayor. Vivimos en una sociedad que está pensada para no envejecer". La frase de Gabriela María Di Renzo, directora de la nueva Especialización en Psicogerontología de la Universidad Católica de Santa Fe, condensa una tensión que atraviesa nuestro tiempo: mientras la esperanza de vida se extiende y los adultos mayores son cada vez más protagonistas, la cultura sigue exaltando la juventud y relegando la vejez a un lugar incómodo, casi invisible.
Asumir y apreciar las marcas del tiempo
En Argentina, la expectativa de vida creció de manera sostenida en las últimas décadas. Se proyecta que para 2050, uno de cada cuatro habitantes tendrá más de 60 años. Ese dato demográfico obliga a repensar estructuras sociales, familiares y sanitarias. “La sociedad, toda la comunidad, debe prepararse para las personas mayores. Hoy las personas viven más años, y eso trae consigo nuevos desafíos”, explica Di Renzo, psicóloga, doctora en Teología y especialista en Psicogerontología.
La UCSF abrió en Rosario la inscripción a la Especialización en Psicogerontología para 2026.
Sin embargo, el aumento en la longevidad convive con prácticas que vulneran derechos: jubilaciones que expulsan del mundo laboral, trámites que humillan, instituciones que se convierten en depósitos. “Este modo de manejarnos socialmente hace que los adultos mayores sean desechados. Esa injusticia fue lo que me llevó a trabajar en psicogerontología”, advierte.
“Vi la necesidad de empoderarlos frente a los avatares que sufren en la vida cotidiana, empezando por la jubilación, siguiendo por la salud en sentido amplio, bio-psico-social. Quise ayudarles a hacer frente a las marcas del tiempo en el cuerpo, pero también a las presiones e imperativos sociales, que muchas veces buscan silenciar, apartar al adulto mayor”, compartió.
Las múltiples vejeces
Gabriela Di Renzo insiste en que “no hay un tipo de envejecimiento, sino vejeces. La vejez es multidimensional, y además hay múltiples formas de envejecer”. Hoy conviven personas de 70 años que viajan, se visten con estilo y disfrutan de la vida social, con otras que están al cuidado de nietos o de hijos con patologías, o que atraviesan la soledad tras la pérdida de sus vínculos más cercanos.
La red social, advierte, es un factor clave: “Es un predictor de enfermedad. Cuántos vínculos sociales tengo, cómo es mi tejido social, determina mucho cómo envejezco, y el grado de probabilidad de desarrollar o padecer alguna patología”. La psicogerontología busca justamente intervenir en esa trama, promoviendo autonomía y bienestar.
El lugar de los mayores en la familia también cambió. Hogares más pequeños, dinámicas laborales intensas y falta de recursos hacen que muchas veces no haya espacio para alojar o sostener a una persona dependiente.
“Lo ideal es que la persona mayor viva en su núcleo familiar, pero no siempre es posible. Las instituciones de larga estadía deberían ser el último recurso, aunque a veces se convierten en depósitos de personas que no son visitadas por sus familiares”, advierte Di Renzo.
Una formación para transformar
Ante esta realidad, la Especialización en Psicogerontología que dirige en la UCSF se propone formar profesionales capaces de abordar la vejez de manera integral, desde múltiples dimensiones como son la psicológica, biológica, social y recreativa.
“Queremos que adquieran competencias para intervenir y promover el envejecimiento saludable desde muchos ámbitos”, explica Di Renzo. Con este objetivo, los estudiantes tendrán acceso al diseño de proyectos comunitarios, a realizar prácticas en instituciones y aprender herramientas de estimulación cognitiva y abordaje familiar.
La psicogerontología puede ser un área de especialización no solamente para psicólogos, sino también para psicopedagogos, psiquiatras, kinesiólogos, enfermeros, terapistas ocupacionales, y todos aquellos profesionales vinculados al trabajo con personas mayores.
En Rosario, esta especialización es una propuesta única, que viene a cubrir un vacío académico y social ante una sociedad que necesita profesionales formados en esta área.
Un proceso que nos involucra a todos
Di Renzo recuerda que el envejecimiento es un proceso que empieza desde el primer día de vida. No es un destino lejano, sino una experiencia compartida. “Hoy vemos personas mayores que buscan el cuidado de sí, se encuentran con otros y eligen disfrutar y viajar. Eso antes no lo veíamos. Tenemos otra visión de lo que es una persona mayor. Pero todavía falta construir un verdadero diálogo intergeneracional”, reflexiona.
La psicogerontología, entonces, no es solo una especialización académica: es una invitación a repensar cómo queremos envejecer como sociedad. Porque, como señala su directora, “lo ideal es que la persona mayor sea autónoma, a pesar de las marcas del tiempo en el cuerpo y de los avatares sociales”.
Especialización en Psicogerontología
La Universidad Católica de Santa Fe, sede Rosario, ofrece la Especialización en Psicogerontología, con cursado presencial en Moreno 1056. Tiene una carga horaria de 540 horas y título acreditado por CONEAU. Las inscripciones están abiertas para el ciclo 2026. Para mayor información, contactar al Departamento de Posgrado al teléfono 0342 4603030, interno 121, o al correo [email protected].