Trasladar el sable de San Martín genera polémica: “Sacarlo del Museo Histórico es como sacar la Mona Lisa del Louvre”
El Presidente de la Nación arribará a la ciudad santafesina este sábado en el marco de una actividad oficial que incluirá el traslado del arma. El historiador Alejandro Damianovich explicó varias cuestiones al respecto del caso y por qué generó tanta polémica en la sociedad.
Aunque en este momento se discute su traslado a San Lorenzo, el arma tuvo distintos destinos a lo largo del siglo XX. Foto: Juan Vargas
La visita presidencial prevista para el próximo sábado a San Lorenzo, con el traslado del sable corvo del general José de San Martín, volvió a poner en el centro del debate un objeto clave de la historia argentina. Especialistas advierten que la decisión no es neutral y que reabre una discusión que combina memoria, política y patrimonio cultural.
Un viaje con fuerte carga simbólica
El Presidente de la Nación, Javier Milei arribará a la ciudad de San Lorenzo alrededor de las 19 de este sábado, en el marco de una actividad oficial que incluirá el traslado del sable corvo de San Martín. La iniciativa generó repercusiones inmediatas tanto en el plano político como académico, debido al valor histórico del arma y a su actual localización en el Museo Histórico Nacional.
El historiador Alejandro Damianovich explicó que "el sable fue legado por San Martín a Juan Manuel de Rosas en reconocimiento por su postura frente a los bloqueos extranjeros durante su gobierno. Tras la muerte de Rosas, su hija Manuelita decidió donarlo al Museo Histórico Nacional, donde quedó como pieza central de la colección".
Milei arribará a la ciudad de San Lorenzo en el marco de una actividad oficial que incluirá el traslado del sable corvo de San Martín. Foto: Juan Vargas
Sin embargo, el arma tuvo distintos destinos a lo largo del siglo XX. En la década de 1960 fue sustraída por militantes de la Juventud Peronista y posteriormente alojada en el Regimiento de Granaderos. En 2015, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, regresó al museo.
¿Debe moverse del Museo Histórico?
Para Damianovich, el sitio adecuado del sable es el museo. “Quitarle esa pieza es como sacarle la Mona Lisa al Louvre”, comparó. Además, señaló que el traslado no puede leerse al margen de los contextos políticos: “Desde su donación hubo tensiones ideológicas. Nada es inocente cuando se trata de símbolos nacionales”.
El especialista recordó también que "San Martín había manifestado que nunca desenvainaría su sable para que corriera sangre argentina, lo que refuerza la idea de que el arma debería mantenerse como patrimonio histórico y no como objeto de disputa coyuntural".
En la década de 1960 el sable fue sustraído por militantes de la Juventud Peronista y posteriormente alojada en el Regimiento de Granaderos. Foto: Juan Vargas
Aspecto legal y atribuciones presidenciales
Según se indicó, descendientes de la familia Rosas iniciaron acciones legales para que se respete el destino original del sable en el Museo Histórico Nacional. No obstante, el historiador aclaró que los presidentes cuentan con atribuciones para disponer la localización de bienes del Estado, lo que deja abierta una controversia tanto jurídica como política.
Más allá de las facultades legales, el traslado despierta preocupación por el tratamiento de una pieza considerada reliquia nacional. “Es un arma de guerra, pero sobre todo un símbolo del ideario sanmartiniano y de su obra libertadora”, afirmó Damianovich, quien advirtió sobre la manipulación de un objeto que forma parte esencial de la memoria colectiva.
“Quitarle esa pieza es como sacarle la Mona Lisa al Louvre”, comparó el historiador. Foto: Juan Vargas
La llegada del Presidente a San Lorenzo con el sable corvo no sólo anticipa un acto oficial, sino que reactiva una discusión histórica que atraviesa más de un siglo. Entre reclamos legales, lecturas políticas y la defensa del patrimonio, el arma de San Martín vuelve a convertirse en protagonista de una disputa que excede lo ceremonial y se instala en el corazón del debate cultural argentino.