Santa Fe incorporó a su calendario institucional una fecha nacida de una de las mayores tragedias naturales de su historia: cada 10 de enero será desde ahora el “Día Provincial de la Protección Civil”.
Santa Fe convirtió la tragedia de 1973 en San Justo en el Día Provincial de la Protección Civil
El Gobierno provincial promulgó la Ley N° 14.467, que establece cada 10 de enero una jornada de reconocimiento y concientización en memoria del tornado que arrasó parte de San Justo en 1973 y de la respuesta solidaria desplegada por la comunidad.

Con firma del gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Gobierno e Innovación Pública, Fabián Bastia, el Ejecutivo promulgó este lunes 10 de agosto la Ley N° 14.467, sancionada definitivamente por la Legislatura el pasado 30 de julio, ordenando su incorporación al Registro General de Leyes.

La norma tiene como referencia directa el tornado que atravesó San Justo el 10 de enero de 1973 y pone el foco no sólo en la magnitud del desastre, sino también en la reacción colectiva que siguió a su paso.
De la tragedia a la Protección Civil
El primer artículo fija expresamente la conmemoración en recuerdo de aquel fenómeno ocurrido en la cabecera del departamento San Justo, “donde la solidaridad, responsabilidad y compromiso social de la comunidad forjaron las bases de la Protección Civil”.
El proyecto había ingresado por el Senado a instancias del legislador departamental Rodrigo Borla y completó su sanción en Diputados el jueves 30 de julio, fecha que también quedó asentada en el texto definitivo de la ley.
Pero la creación de la fecha no queda limitada a una evocación. El artículo 2 obliga al Poder Ejecutivo, mediante la autoridad de aplicación que determine, a implementar acciones destinadas a “difundir, concientizar y sensibilizar” sobre la tarea desarrollada por el personal de Protección Civil y Gestión de Riesgos.

El sentido de la norma busca así enlazar memoria y prevención: recuperar lo ocurrido hace más de medio siglo para instalar también una jornada de difusión sobre preparación, respuesta ante emergencias y organización comunitaria.
Siete minutos eternos
La fecha remite a la tarde del 10 de enero de 1973. En medio de una jornada de calor intenso y elevada humedad, un tornado categoría F5 en la escala Fujita atravesó el oeste de San Justo y destruyó viviendas, vehículos, árboles e infraestructura en cuestión de minutos.

El Litoral informó aquel mismo día lo sucedido bajo el título “Un fuerte tornado azotó a San Justo”. Las imágenes tomadas entonces por el reportero gráfico Danilo Birri registraron la dimensión de una devastación que durante las jornadas siguientes ocupó las páginas del diario con noticias sobre víctimas, heridos, necesidades urgentes y el operativo montado entre los escombros.
Cinco décadas después, los testimonios de quienes sobrevivieron todavía permiten dimensionar esos minutos. Esther Chazarreta recordó que primero vio volar papeles y que poco después “eran vacas volando”. “No entendía qué era eso”, contó al reconstruir los aproximadamente siete minutos durante los cuales el fenómeno atravesó la zona.

Ismael Valcart relató una escena semejante: “Había de todo a mi alrededor cuando estaba en el ojo del tornado: carros, vacas, tractores”. Fue arrastrado por el viento y trasladado luego a Santa Fe como herido grave.
Lo que el viento no se llevó
La nueva ley recupera especialmente lo sucedido cuando el viento dejó de soplar. Vecinos que no habían sido afectados trasladaron heridos, improvisaron ambulancias, prestaron ropa, recibieron médicos y colaboraron con la clasificación y distribución de las donaciones que comenzaron a llegar desde distintos puntos.
En ocasión del 50° aniversario, El Litoral realizó un reportaje especial a quienes fueron testigos del suceso buscando conocer cómo la ciudad logró reconvertirse, dejar atrás la tragedia y consolidar su pujanza en la región. Nora Cuesta, una de las personas que participó de la asistencia, recordó que el hospital local quedó rápidamente desbordado y que “todo San Justo que no estaba afectado fue a dar una mano”.

“El tornado fue un día, pero luego la problemática siguió”, señaló al reconstruir aquellos meses: un galpón fue destinado a recibir donaciones, familias alojaron profesionales y distintos sectores de la comunidad sostuvieron la asistencia a quienes habían perdido sus viviendas y pertenencias.
Fue, según su recuerdo, “tres meses de trabajo solidario muy grande”: justamente esa organización comunitaria posterior al desastre es la que la Ley N° 14.467 coloca ahora en el origen de la Protección Civil santafesina.











