Con motivo de la cobertura de la visita del Santo Padre a la Argentina y los encuentros institucionales de autoridades con el Pontífice, la Secretaría de Estado y el Centro Internacional de Prensa (CIP) detallaron el código de vestimenta oficial. La pauta busca establecer un estándar de formalidad sobria entre legisladores, ministros, diplomáticos y periodistas acreditados, asegurando que la indumentaria no desplace el carácter solemne del evento.
Qué exige el protocolo de la Santa Sede para el vestuario en las visitas de delegaciones al Papa
La Santa Sede fijó pautas de vestimenta formal y tonos oscuros para funcionarios y periodistas durante los actos oficiales del Santo Padre en el país.


Vestimenta formal y sobria: las pautas generales para la audiencia
La formalidad requerida para asistir a encuentros con el Santo Padre o eventos de la Santa Sede no equivale a una etiqueta de gala obligatoria con esmoquin, frac o vestidos largos. En su lugar, las normativas estipulan una presentación formal o semiformal, sobria y prolija, dominada por colores neutros o tonos oscuros como azul marino, gris antracita y negro.
El objetivo principal de estas pautas es asegurar que los colores y los cortes elegidos respeten la naturaleza institucional y religiosa de las ceremonias. Asimismo, la recomendación exige que las prendas cubran al menos los hombros, la espalda y las rodillas.

Indicaciones para hombres, mujeres y prensa acreditada
Para los asistentes masculinos, la indicación comprende trajes oscuros completos de dos o tres piezas, combinados para proyectar una apariencia sobria y adecuada a recepciones oficiales de Jefes de Estado, ministros y parlamentarios.
En el caso de las mujeres, se admiten diversas combinaciones siempre que mantengan la sobriedad requerida:
- Trajes sastre de pantalón o pollera.
- Pantalones de vestir combinados con blusa lisas y blazer o saco formal.
- Vestidos de manga larga o tres cuartos, cuya falda se extienda a la altura de la rodilla o por debajo.
Por parte de la Jefatura de Protocolo de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, se aclaró además que no es obligatorio el uso de mantilla ni cubrirse la cabeza, aunque se permiten los tocados religiosos tradicionales.
Por su parte, el Centro Internacional de Prensa (CIP) emitió recomendaciones específicas para los equipos de televisión y reporteros gráficos, a quienes se les sugiere vestir ropa oscura sin logos de gran tamaño, garantizando comodidad para desplazamientos y libertad de movimiento, permitiéndose el uso de chalecos identificatorios.

Lo que está excluido del protocolo
Las pautas emitidas por el protocolo pontificio y el CIP restringen estrictamente ciertos elementos gráficos y prendas para preservar la solemnidad de las jornadas:

- Prendas no permitidas: Shorts, minifaldas, musculosas, zapatillas deportivas, ojotas o pantalones de jean con roturas.
- Contenido político: Ropa con consignas, mensajes políticos, partidarios o publicitarios (con excepción de logos discretos de medios de comunicación).
- Cortes y acabados: Se excluyen transparencias, escotes pronunciados, espaldas descubiertas, aberturas altas y brillos excesivos.
- Accesorios y gorras: Se prohíbe el uso de gorras o sombreros en interiores y durante celebraciones litúrgicas o momentos de oración (permitiéndose en exteriores únicamente para protección solar).
Estas pautas de etiqueta responden a una práctica histórica coordinada por la Prefectura de la Casa Pontificia, organismo encargado de organizar las audiencias públicas, especiales y privadas del Papa. Ajustarse a estas recomendaciones garantiza que el foco de las delegaciones oficiales y de la prensa permanezca en el valor institucional, diplomático y espiritual de cada encuentro.








