Un fuerte temporal de lluvias volvió a golpear a la provincia de Santiago del Estero y dejó un escenario complejo en distintas localidades, con más de 100 familias evacuadas, viviendas anegadas y caminos afectados. La situación se agravó tras la caída de abundante agua en pocas horas, lo que provocó desbordes y complicaciones en zonas urbanas y rurales.
Inundaciones en Santiago del Estero: más de 100 familias evacuadas tras un fuerte temporal
Las intensas lluvias provocaron anegamientos, desbordes y evacuaciones en varias localidades. Hay zonas bajo alerta meteorológica y continúan las tareas de asistencia.

Localidades bajo agua
Uno de los puntos más afectados fue la ciudad de Los Juríes, donde se registraron cerca de 150 milímetros de lluvia en un corto período, un volumen que superó la capacidad de drenaje y dejó amplias zonas cubiertas de agua.
El avance del agua obligó a evacuar a más de 100 familias, que debieron abandonar sus hogares ante el ingreso de agua en viviendas y el riesgo que implicaban las condiciones. Las tareas de asistencia se concentraron en garantizar refugio, alimentos y atención sanitaria para los damnificados.

Otras localidades como Añatuya también registraron anegamientos importantes, con calles intransitables y dificultades para la circulación. En distintos sectores, el colapso de canales pluviales y el desborde de cursos de agua agravaron la situación.
Las autoridades provinciales desplegaron operativos de emergencia con la participación de Defensa Civil, policías y equipos municipales, que trabajan en el relevamiento de daños y la asistencia a los vecinos. Además, se habilitaron centros de evacuación para alojar a las familias afectadas.
El fenómeno se enmarca en una seguidilla de episodios de lluvias intensas que vienen afectando al norte argentino en las últimas semanas, con impacto en varias provincias.
Alerta meteorológica
El panorama se mantiene bajo seguimiento debido a que continúan vigentes alertas meteorológicas por tormentas en la región. De acuerdo a los pronósticos, el área permanece bajo alerta amarilla y naranja, lo que indica la posibilidad de nuevas precipitaciones intensas en cortos períodos.
Este tipo de eventos, caracterizados por lluvias abundantes en poco tiempo, generan una rápida acumulación de agua que dificulta el escurrimiento, especialmente en zonas con infraestructura limitada o con cursos de agua ya saturados.

En ese contexto, las autoridades recomendaron a la población evitar circular por calles anegadas, mantenerse informada a través de los canales oficiales y seguir las indicaciones de los organismos de emergencia.
Además de las zonas urbanas, también se registraron complicaciones en áreas rurales, donde los caminos de tierra quedaron intransitables y se dificultó el acceso a parajes y localidades del interior. Esto obliga a reforzar la logística de asistencia y monitoreo en regiones más aisladas.
El impacto del temporal vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de algunas regiones frente a fenómenos climáticos extremos, así como la necesidad de obras de infraestructura que permitan mejorar el drenaje y reducir el riesgo de inundaciones.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando en el territorio para asistir a los damnificados y evaluar la evolución de la situación, en una provincia que sigue bajo la amenaza de nuevas lluvias en el corto plazo.








