¿Qué son los “therians”? Una perspectiva psicológica sobre el fenómeno que es tendencia
Hace semanas se comenzó a viralizar, principalmente en X y TikTok, un grupo de adolescentes que se identificaban como perros o zorros. Rápidamente el contenido se viralizó en todas las plataformas y abrió un debate en la sociedad sobre la “normalidad”. El Litoral dialogó con un psicólogo que brindó su mirada sobre el tema.
Hace algunas semanas comenzaron a viralizarse en las redes sociales posteos un grupo de adolescentes que se "autoperciben" como zorros o perros y se llaman a sí mismos como "therians". Rapidamente el contenido se volvio viral, principalmente en X y TikTok, donde los usuarios comentaron ironicamente sobre el fenómeno.
Rápoidamente los contenidos referidos al tema explotaron. Llegaron a todas las generaciones y el debate se abrió: ¿Qué son los therians?.
Con máscaras y colas de animales, es común encontrar a los que realizan “quadrobics” para imitar movimientos de animales como perros, lobos o zorros, desplazándose en cuatro patas.
Algo que parecía ser exclusivo de Buenos Aires, se replicó en todo el país. Durante el fin de semana largo de carnaval, se hizo eco que habría reuniones de therians en distintas ciudades argentinas.
Hasta en Santa Fe se lanzó una convocatoria en la zona del Puerto el pasado sábado, cuestión que hizo que gran cantidad de público se acerque expectante a las inmediaciones. Comerciantes consultados acerca de la cuantiosa cantidad de personas en el paseo de compras del shopping comentaron: "Todo el mundo vino a ver a los therians".
Nueva tribu social en debate.
Origen y evolución del término ‘therian’
El concepto proviene de la "teriantropía", un término de raíz griega que une las palabras "bestia" y "ser humano". Aunque históricamente se vinculaba a mitos sobre metamorfosis física, su acepción actual nació en los foros digitales de los años 90.
Allí se consolidó como una identidad para quienes experimentan una conexión interna —espiritual o psicológica— con una especie animal, denominada "teriotipo". Entre los más frecuentes se encuentran los lobos, zorros, perros y felinos.
El Litoral dialogó con Luciano Zocola (MN 1515), quien brindo una perspectiva psicológica sobre la temática. ¿Estamos hablando de una nueva tribu urbana? ¿Los padres deben preocuparse si su hijo llega a casa caminando en cuatro patas y con una cola? ¿Es solo una moda o es una nueva forma de identidad?
“Primero tenemos que entender que la adolescencia es una etapa de búsqueda y diferenciación, donde el adolescente trata de descubrir quién es, qué quiere y qué espera de su vida”, expresó Zocola y agregó que en la actualidad, esta estapa está atravesda por las redes sociales y eso influye en el comportamiento.
“Las redes sociales ofrecen lenguaje, pertenencia y una validación bastante inmediata por su caracteristica propia, refuerzan identidad o ayudan a consolidarla", añadió
"En la adolesencia aparece la oposición y el desafío como una forma de decir: "no sé quién soy, pero no soy vos" con respecto a los adultos", manifestó.
Una perspectiva psicológica sobre el fenómeno que es tendencia en las redes sociales.
-¿Cómo debe reaccionar un padre cuando su hijo empieza a usar máscaras, colas o caminar en cuatro patas?
-Los audltos generlmente, ante nuevos fenómenos que generan sopresa, responden con cierta inquietud. Hasta llegan a los extremos de ridiculizar a los adolescentes y hablar de que quizás otra etapa fue mejor, cuando esto, de alguna u otra manera, existió siempre.
Antes los los padres se quejaban de su hijo tenía pelo largo y cuando los chicos de pelo largo crecieron, criticaban a los que tenían tatuajes.
Después, cuando los de tatuajes fueron padres, criticaban algunas otras cuestiones que tengan que ver con los chicos. Siempre los adultos van a criticar nuevas práticas desconocidas.
Lo más conveniente en una primera instancia es preguntar qué significa esta cuestión para los hijos. Entender qué es lo que está pasando y por qué se identifican con eso, observar si sus actividades cotidianas y habituales se mantienen, si son adaptativas y funcionales.
Si los chicos pueden en su vida cotidiana responder a las necesidades, obligaciones y expectativas sociales, no sería un problema.
También hay que evaluar o monitorear si existe algún tipo aislamiento o si hay sufrimiento. Los padres tenemos que acompañar para poder recabar información y no sacar conclusiones de antemano.
Zocola atiende un consultorio en la ciudad de Santa Fe y referenció no haber tenido consultas hasta el momento con respecto al tema, pero no descartó que en un corto plazo lleguen, más si se sostiene en el tiempo el fenómeno.
"Por lo pronto trataremos de estar preparados, formarnos y seguir indagando sobre estas cuestiones", concluyó