Científicos reactivaron un virus de 48.500 años hallado en Siberia
El hallazgo confirmó que ciertos microorganismos pueden permanecer inactivos durante milenios y recuperar su capacidad infecciosa en condiciones controladas, lo que reavivó el debate sobre los efectos del deshielo.
El hallazgo en el permafrost refuerza la preocupación por el impacto del deshielo.
Un grupo de científicos logró reactivar en laboratorio un virus con una antigüedad estimada de hasta 48.500 años, hallado en muestras de suelo congelado en Siberia. El estudio fue encabezado por Jean-Michel Claverie, de la Universidad de Aix-Marseille, y demuestra que ciertos microorganismos pueden conservar su capacidad infecciosa incluso después de permanecer miles de años inactivos.
La investigación también permitió identificar cinco nuevas familias de virus gigantes, todos capaces de infectar amebas en condiciones de laboratorio. Aunque estos organismos no representan un peligro directo para las personas, sirven como modelo para comprender el comportamiento de patógenos más complejos.
No se trata de un hecho aislado. El mismo equipo ya había logrado resultados similares en estudios previos realizados en 2014 y 2015, lo que refuerza la hipótesis de que algunos virus pueden “despertar” tras largos períodos de inactividad.
Qué son losllamados“virus zombis”
Estos microorganismos son conocidos como “virus zombis” debido a su capacidad de permanecer latentes durante miles de años y reactivarse cuando encuentran condiciones favorables. En este caso, los experimentos confirmaron que pueden volver a ser infecciosos bajo entornos controlados.
Si bien el estudio se centró en virus que afectan a organismos simples, los científicos advierten que el fenómeno plantea interrogantes sobre otros agentes biológicos que podrían conservarse en estado similar.
Detectaron un virus gigante de 48.500 años congelado que volvió a activarse.
El permafrost comocápsula del tiempo
El permafrost funciona como un archivo natural que preserva restos biológicos durante milenios. En las muestras analizadas, extraídas de distintas zonas de Siberia y hasta 16 metros de profundidad, también se detectaron rastros virales en tejidos de animales extintos, como los mamuts.
Las condiciones extremas de este tipo de suelo permiten mantener intactos microorganismos que, en otros entornos, no sobrevivirían.
La científica Kimberley Miner, del Laboratorio de Propulsión a Chorro, advirtió que estos descubrimientos refuerzan la importancia de preservar estos ecosistemas. El avance del cambio climático y el consecuente deshielo podrían liberar organismos que permanecieron atrapados durante miles de años.
¿Existe un riesgo parala humanidad?
Por el momento, los especialistas coinciden en que no hay una amenaza inmediata para los seres humanos. Los virus analizados afectan exclusivamente a microorganismos y los ensayos se desarrollan bajo estrictas condiciones de control.
Sin embargo, en los últimos años se han detectado en el permafrost rastros de virus históricos como la gripe de 1918, la viruela y bacterias asociadas al ántrax. Aunque esto no implica una reactivación inminente, sí evidencia que el hielo conserva mucho más que restos geológicos.
El hallazgo abre un debate científico más amplio sobre los efectos del deshielo y los posibles riesgos biológicos que podrían emerger en el futuro.