La edición 70 del mítico Festival de la Canción de Eurovisión alcanzó este 2026 el pico de la disputa política y tendrá la mayor cantidad de ausencias en su historia, incluyendo la salida de España, uno de los mayores aportantes a la Unión Europea de Radiodifusión (UER).
Eurovisión y una 70° edición nuevamente marcada por las tensiones geopolíticas
Cinco países bajaron su candidatura ante la continuidad de Israel en el certamen. Este sábado se define el ganador con cambios de reglamento ante intentos de influencias por vías gubernamentales.


Ante la negativa a un veto o sanción estricta contra Israel, Eslovenia, España (miembro del ‘Big Five’), Irlanda, Islandia y Países Bajos bajaron su participación del evento que se realizará en Viena, Austria, siguiendo la tradición de otorgar el rol de anfitrión al último campeón.
Con la particularidad de contar con Victoria Swarovski, heredera de la gigante empresa de joyas, como anfitriona del espectáculo, los austríacos defienden el título en medio de las controversias y los cambios de reglamento.

El principal argumento de la salida de los cinco participantes radica en la permanencia de Israel en el certamen, en el contexto del conflicto en Gaza y los episodios bélicos en todo Medio Oriente, rompiendo con la supuesta "neutralidad" del festival, citando el precedente de la expulsión de Rusia en 2022.
No es coincidencia que dentro de los ausentes se encuentren España e Irlanda, que han reconocido recientemente a Palestina como Estado. Eslovenia e Islandia ya lo han hecho en el pasado.

La organización insiste en que Eurovisión es un evento para radiodifusores, no para gobiernos, y que la cadena israelí KAN cumple con todos los requisitos técnicos, dentro de los que se destacan contar con una emisora nacional que sea miembro activo de la UER, capaz de recibir la señal del certamen a través de la red oficial y de emitir en directo a nivel nacional.
Los antecedentes que agravan y los reclamos
Las normativas de Eurovisión prohíben campañas publicitarias promovidas por representantes de un gobierno o cualquier forma de movilización institucional o gubernamental destinada a influir en el televoto.
Este fue uno de los puntos de disputa en ediciones anteriores, como en 2024, donde Israel finalizó quinto y el propio Ministerio de Asuntos Exteriores confirmó una campaña de incentivo al voto.
Un incidente similar se registró este mismo año con el representante israelí, Noam Bettan, quien publicó vídeos pidiendo el voto explícitamente en más de 12 idiomas.
Existe una advertencia seria de descalificación o penalización de puntos si se demuestra que hay bots o agencias gubernamentales impulsando el televoto, una medida diseñada para proteger la integridad del concurso.
El año 2024 fue el primer brote de la polémica con la descalificación de Joost Klein de Países Bajos horas antes de la final, en medio de protestas masivas en las calles de Suecia, creando un clima de hostilidad que nunca se disipó. Los neerlandeses han mantenido desde entonces una relación gélida con la UER.

Durante la misma edición, la candidatura israelí, “Hurricane” (titulada inicialmente “October Rain”), ya que hacía referencia a los ataques de Hamás del 7 de octubre, vulnerando las normas de neutralidad política.
En 2025, edición en la que el país de Medio Oriente obtuvo el subcampeonato, los abucheos y chiflidos generaron incomodidad en el St. Jakobshalle de Basilea, Suiza.
Cambios en el sistema de votación
Para este 2026 hay una totalidad de 35 participantes y se estableció la instancia de semifinales en dos tandas durante la semana previa a este sábado 16 de mayo.
A diferencia del año anterior, no será solo televoto en la instancia inicial y se suma junto al público a un jurado con el objetivo de mitigar el impacto de la política o la viralidad.
Al jurado se le suma una declaración de neutralidad mediante la firma de un código ético público.
En la final se contabilizará el voto del público y del jurado de cada país participante, y voto del público del resto del mundo como si fuera un país, otorgando cada uno de 1 a 8, 10 y 12 puntos a sus diez canciones favoritas, sumándose todos los resultados en la tabla general.
A la definición acceden los diez mejor puntuados de cada semifinal, el anfitrión Austria y los miembros del ahora Big Four: Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, quienes tienen la plaza fija por ser los mayores aportantes.








