Sanae Takaichi, presidenta del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) de Japón, fue elegida este miércoles como la 105ª primera ministra del país por los legisladores en el Parlamento.

La mandataria ganó los comicios por amplia diferencia y adquirió una mayoría absoluta en el congreso. La mira puesta en las reformas de profundidad y la reestructuración militar.

Sanae Takaichi, presidenta del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) de Japón, fue elegida este miércoles como la 105ª primera ministra del país por los legisladores en el Parlamento.

La Cámara de Representantes y la Cámara de Consejeros celebraron por separado la votación para el nombramiento del jefe de Gobierno, en una sesión extraordinaria de la Dieta.
En la votación de la Cámara de Representantes, Takaichi obtuvo 354 votos en la primera ronda, superando al líder de la principal fuerza opositora, la Alianza Reformista Centrista (CRA, por sus siglas en inglés), Junya Ogawa, quien logró 50 sufragios.

Por su parte, la Cámara de Consejeros realizó una segunda vuelta tras no alcanzarse mayoría en la primera ronda. En la votación definitiva, Takaichi consiguió 125 apoyos, frente a los 65 obtenidos por Ogawa.
Además, la Cámara Baja eligió como presidente a Eisuke Mori, veterano legislador del PLD y exministro de Justicia, y como vicepresidente a Keiichi Ishii, integrante de la CRA.
Takaichi y su gabinete presentaron su dimisión en bloque en la mañana de este miércoles, conforme a lo establecido por la Constitución, antes de la formación de su nuevo Ejecutivo prevista para este miércoles.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, enfrentaba una compleja problemática, dada por protestas de ciudadanos en contra de sus declaraciones relacionadas con Taiwán, que tensa la relación con China, país que cuestiona su política nuclear. Ciudadanos japoneses se manifestaron frente a la Oficina de Takaichi, exigiendo que se retracte de sus declaraciones erróneas sobre Taiwán.

Los manifestantes corearon consignas como “Defendamos la constitución” y “No incitemos a la guerra”. Mizuho Fukushima, el líder del Partido Socialdemócrata de Japón, pronunció un discurso en el que criticó la dirección de la política de seguridad del Gobierno.
Fukushima afirmó que las declaraciones públicas de un funcionario a cargo de la política de seguridad en la Oficina de la Primera Ministra, que abogaban por la posesión de armas nucleares, socavaron los tres principios antinucleares de Japón, vigentes desde hace mucho tiempo.

Según Fukushima, el gabinete de Takaichi “se prepara para la guerra”, y denunció que el presupuesto de defensa de Japón fue en aumento y su trayectoria evoca cada vez más al Japón anterior a la Segunda Guerra Mundial.
Fukushima también exigió que Takaichi se retractara de sus declaraciones erróneas sobre Taiwán y subrayó que tales opiniones violaban el artículo 9 de la constitución de Japón.