La unidad 6 de la central Kashiwazaki-Kariwa Nuclear Power Plant, considerada la mayor del mundo por capacidad instalada, comenzó a transmitir energía en fase de prueba de cara a la reanudación del suministro comercial prevista para el 18 de marzo.

La compañía eléctrica Tokyo Electric Power Company (TEPCO), responsable de la central accidentada de Fukushima Daiichi Nuclear Power Plant, volvió a transmitir electricidad desde uno de sus reactores por primera vez en 14 años. La reactivación marca un paso clave en el relanzamiento nuclear japonés tras el desastre de 2011.

La unidad 6 de la central Kashiwazaki-Kariwa Nuclear Power Plant, considerada la mayor del mundo por capacidad instalada, comenzó a transmitir energía en fase de prueba de cara a la reanudación del suministro comercial prevista para el 18 de marzo.

Según informó TEPCO en un comunicado, la turbina de vapor se puso en marcha el domingo a las 19:10 (hora local), mientras que la transmisión eléctrica se inició a las 2:55 del lunes. La electricidad generada está destinada al área metropolitana de Tokio.
La unidad 6 se convirtió a finales de enero en el primer reactor de la compañía en reactivarse desde el accidente de Fukushima en 2011. Poco después de su arranque inicial, el sistema se detuvo debido a la activación de una alarma durante la retirada de barras de control. El incidente fue resuelto y el reactor volvió a operar el 9 de febrero.
La transmisión de prueba tampoco estuvo exenta de dificultades. El inicio se retrasó por el mal funcionamiento de un dispositivo de medición de neutrones en el edificio del reactor, aunque la empresa aseguró que la situación fue corregida sin consecuencias mayores.

El complejo de Kashiwazaki-Kariwa, integrado por siete reactores y situado a unos 220 kilómetros al noroeste de Tokio, no enviaba electricidad desde marzo de 2012, cuando Japón ordenó el apagón progresivo de su parque nuclear tras el desastre provocado por el terremoto y tsunami de 2011.

Está previsto que la unidad 7 también reinicie operaciones próximamente, tras recibir la aprobación del regulador nuclear japonés.
Más de una década después del accidente en Fukushima, la mayoría de los reactores del país siguen fuera de servicio.

Según datos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), actualmente 14 reactores están activos, 19 permanecen suspendidos y 27 se encuentran en proceso de desmantelamiento o a la espera de esa etapa.
Altamente dependiente de las importaciones energéticas, Japón busca reactivar su capacidad nuclear para reforzar la seguridad del suministro y avanzar en sus compromisos de descarbonización. El regreso de TEPCO a la generación eléctrica representa, en ese contexto, un hito simbólico y operativo en la política energética del país.