El canciller argentino Pablo Quirno sostuvo que “la Argentina reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas” ante “las recientes declaraciones públicas de altos funcionarios del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte”.
El canciller Quirno se manifestó contra Reino Unido sobre la disputa de las Islas Malvinas
El ministro de Relaciones Exteriores de Argentina cuestionó la reacción del gobierno británico ante la filtración del Pentágono que sugiere un cambio de postura desde Estados Unidos respecto a la soberanía. Apeló a elementos históricos y denunció "las actividades ilegales de exploración y explotación de recursos naturales".

La cuestión Malvinas se reavivó en las últimas horas luego de que trascendiera un eventual retiro de apoyo diplomático por parte de Estados Unidos al Reino Unido en tema de “posesiones imperiales”, debido a las tensiones con aliados de la OTAN por la guerra contra Irán.

“La República Argentina manifiesta, una vez más, su disposición a reanudar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido que permitan encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía y dar fin a la situación colonial especial y particular en las que están inmersas”, insistió el funcionario en su mensaje en la red social X.
Quirno comenzó su mensaje señalando que “ante las recientes declaraciones públicas de altos funcionarios del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte respecto de la soberanía sobre las Islas Malvinas, la Argentina reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”.

Recordó que “la ocupación de 1833 fue un acto de fuerza contrario al derecho internacional de la época que vulneró nuestra integridad territorial y dio inicio a una situación colonial que persiste”.
“La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció mediante la Resolución 2065 (XX) la existencia de una disputa de soberanía e instó a la Argentina y al Reino Unido a resolverla por la vía de las negociaciones bilaterales. Este llamado ha sido reiterado por numerosos pronunciamientos bilaterales y multilaterales”, agregó.

Entre ellos mencionó al Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C24), la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y sus Estados Asociados, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), los países miembros del Consenso de Brasilia y del Grupo de los 77 y China.
“Rechazamos la invocación británica del principio de libre determinación de los pueblos. Los actuales habitantes de las Islas Malvinas no han sido nunca reconocidos como un ´pueblo´ por las Naciones Unidas. No resulta aceptable que los habitantes de las islas se conviertan en árbitros de una disputa territorial en la que su propio país, como población implantada, es parte. Por ello tampoco tiene validez el pretendido ´referéndum´ de 2013”, insistió el funcionario.
Y agregó “Denunciamos además las actividades ilegales de exploración y explotación de recursos naturales -tanto renovables como no renovables-, en particular la pretendida “Decisión Final de Inversión” anunciada por las ilegítimas licenciatarias Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Lp, para el desarrollo del yacimiento Sea Lion, que buscan desconocer los derechos soberanos argentinos y violan resoluciones de las Naciones Unidas”.
"Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas", cerró.
Qué había dicho Milei
El presidente Javier Milei había hablado el jueves sobre la temática y respondió que desde su administración están "haciendo" todo lo “humanamente” posible para que las Islas Malvinas vuelvan a “manos” de la Argentina.
Así lo expresó Milei en declaraciones a un streaming: “Nosotros estamos haciendo todo lo humanamente posible para que las Islas Malvinas vuelvan a manos de Argentina. La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa, hay que hacerlo con cerebro”.
“Hay una frase de Marshall que a mí me encanta, que dice: ‘Cerebro frío al servicio de corazón caliente'”, agregó el mandatario nacional en medio de rumores crecientes que dan cuenta de una intención de Estados Unidos de dejar de apoyar la postura Británica.








