El canciller Friedrich Merz ratificó que Alemania no se involucrará militarmente en el conflicto de Medio Oriente. Lo hizo este viernes en una una conferencia de prensa en Noruega tras supervisar ejercicios de la fuerza de la OTAN.

El canciller alemán afirmó que su país no participará en la guerra, mientras critica la excepción de EE.UU. para comprar petróleo ruso, tensionando el mercado.

El canciller Friedrich Merz ratificó que Alemania no se involucrará militarmente en el conflicto de Medio Oriente. Lo hizo este viernes en una una conferencia de prensa en Noruega tras supervisar ejercicios de la fuerza de la OTAN.
Merz lo dijo sin matices durante una rueda de prensa junto a su par noruego: Alemania “no está” y “no pretende estar” involucrada en la guerra, en un momento en que la presión internacional crece por la continuidad de los ataques y el riesgo de extensión regional.

Además, cuestionó la decisión de Estados Unidos de habilitar una excepción temporal para comprar petróleo a Rusia, en plena escalada que volvió a empujar el Brent por encima de US$100.
El mensaje enfático del canciller buscó despegar a Berlín de cualquier hipótesis de participación directa, mientras continúan los ataques entre Israel, Estados Unidos e Irán, afectando rutas estratégicas del comercio global que recalienta el mercado energético.
La definición política llegó pegada a otra discusión sensible: Merz criticó el “waiver” de 30 días otorgado por EE.UU. para que algunos países compren petróleo ruso “varado”, una medida presentada como forma de amortiguar el salto de precios del crudo por la crisis en el Golfo.

En la misma línea, líderes europeos advirtieron que aflojar sanciones a Moscú “por Ormuz” puede erosionar la estrategia occidental sobre Ucrania.
Días antes, el propio Merz había expresado preocupación por la falta de un plan internacional para terminar rápido la guerra, con alertas sobre el efecto dominó: energía, economía y presión migratoria si el conflicto se prolonga o desestabiliza aún más la región.
En paralelo, la Cancillería alemana viene sosteniendo otra idea-fuerza: apoyo político a objetivos de seguridad, pero sin sumarse a ataques ni a operaciones de “cambio de régimen”, una postura que también reiteró el jefe de la diplomacia alemana en declaraciones públicas recientes.