Chile recibió una propuesta de la empresa británica Babcock International para avanzar en la construcción local de fragatas Arrowhead 140, con transferencia tecnológica y participación de la industria naval del país trasandino. Las conversaciones se encuentran todavía en una etapa inicial.
Chile evalúa fabricar fragatas británicas mientras crece la tensión por Malvinas
Babcock ofreció construir en astilleros chilenos las Arrowhead 140, base de las nuevas Type 31 británicas. La propuesta surge mientras Argentina endurece su disputa con Londres por los hidrocarburos.

La iniciativa se conoció mientras Argentina profundiza su disputa con el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en torno a las Islas Malvinas. Este martes, Buenos Aires pidió medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para frenar esas actividades.
Qué propone la empresa británica
El proyecto fue presentado por sir Nick Hine, exvicealmirante de la Royal Navy y actual director ejecutivo de Babcock Marine, quien visitó Chile a comienzos de octubre para mantener conversaciones con autoridades y representantes de la industria naval.
La oferta apunta a desarrollar capacidades junto a Astilleros y Maestranzas de la Armada de Chile, ASMAR, para que las fragatas puedan construirse en territorio chileno y no lleguen necesariamente terminadas desde Europa.
Hine señaló que los contactos se desarrollan en tres niveles: entre los gobiernos de Chile y Reino Unido, entre ambas armadas y entre Babcock y empresas del sector naval chileno.

Cómo son las Arrowhead 140
La Arrowhead 140 es una fragata multipropósito cuyo diseño sirve como base para las nuevas Type 31 que está incorporando la Royal Navy. También fue seleccionada por Polonia e Indonesia para programas con participación de industrias locales.
El buque tiene unos 139 metros de eslora y un desplazamiento cercano a las 5.700 toneladas. Su diseño permite incorporar diferentes sistemas de armas, sensores, helicópteros y equipos de gestión de combate según las necesidades de cada armada.
Babcock también presentó su concepto ARMOR Force, que combina fragatas tripuladas con plataformas no tripuladas para misiones de defensa antiaérea, guerra antisubmarina y otras operaciones navales.
Una relación naval de larga data
La eventual cooperación no comenzaría desde cero. Chile opera actualmente tres fragatas Type 23 que anteriormente formaron parte de la Royal Navy.
Una de ellas es la Almirante Cochrane, antigua HMS Norfolk, incorporada por la Armada chilena después de prestar servicio para el Reino Unido.
Babcock ya había mostrado interés en el mercado chileno meses atrás y su conducción mencionó públicamente al país entre las oportunidades que la compañía analizaba para expandir el diseño Arrowhead 140.

El contexto por Malvinas
La propuesta naval coincide con una nueva escalada diplomática entre Buenos Aires y Londres por el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado al norte de las Islas Malvinas.
El Gobierno argentino inició en septiembre un procedimiento arbitral bajo la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y, este 13 de octubre, solicitó medidas para impedir el avance de la explotación británica.
El Reino Unido, por su parte, sostiene que las licencias otorgadas para el desarrollo petrolero son válidas y rechaza que las acciones judiciales argentinas tengan jurisdicción sobre las islas.
Una negociación todavía preliminar
Por ahora no existe un contrato firmado entre Chile y Babcock ni se definieron cantidades, plazos o costos para una eventual incorporación de las fragatas.
La propuesta busca avanzar hacia una alianza de largo plazo con transferencia de conocimientos, ingeniería y capacidades de construcción naval.
La decisión final dependerá de las necesidades que establezca la Armada chilena y de cómo evolucionen las conversaciones entre Santiago, Londres y la compañía británica.








