Cheng Li-wun fue recibida en Pekín por Xi Jinping,tras casi una década sin encuentros entre el líder de China y la lideresa de Taiwán.
Xi Jinping recibió a Cheng y ratificó la soberanía de China sobre Taiwán
La lideresa de la oposición en Taipei acudió a Pekín tras casi una década de distanciamiento. El gobierno chino reiteró la advertencia sobre la fuerza y dijo que la isla es la línea roja.

En la recepción en el Gran Palacio del Pueblo, Xi Jinping expresó que está "plenamente convencido" de que los pueblos chino y taiwanés estarán unidos, y vinculó esa visión al principio de una sola China y al Consenso de 1992; la lideresa del Kuomintang coincidió en subrayar la paz y la unidad.
Cheng, líder opositora del Kuomintang, abogó por el diálogo para evitar la guerra y planteó la necesidad de reconciliación entre Pekín y Taipéi; la lideresa dijo que ambas partes deberían superar la confrontación política y buscar soluciones sistémicas para prevenir un conflicto.

El gobierno chino definió la independencia como la principal amenaza a la paz regional y reiteró que no la tolerará, mientras desde Pekín se calcula que la isla constituye la primera línea roja; la advertencia incluyó referencias a medidas que podrían emplear la fuerza si fuera necesario.
Taipei abre el diálogo
La llegada de Cheng a la China continental marca la primera recepción de una presidenta del Kuomintang en casi diez años y abrió canales entre el partido y Pekín.

Fuentes citadas indican que la elección de Cheng como lideresa del KMT permitió reactivar las comunicaciones políticas entre la isla y el continente; críticos en Taiwán acusan a la líder opositora de posturas favorables a China, mientras partidarios valoran el acercamiento.
En ese marco, la recepción por parte de Xi y la advertencia del gobierno chino sobre la fuerza posicionan al Kuomintang en el centro de una estrategia diplomática destinada a reducir tensiones formales entre ambos lados del estrecho.
Presión militar y repercusiones en la isla
Desde 2016 Pekín intensificó la presión militar y diplomática alrededor de la isla, con despliegues de aviones y buques; en ese contexto la advertencia del gobierno chino durante la recepción refuerza la percepción de amenaza entre autoridades de Taipéi.
Xi pidió además a Estados Unidos que maneje con prudencia el envío de armamento y advirtió sobre la línea roja que representa la isla. La posibilidad de un encuentro futuro entre Xi y el presidente estadounidense fue mencionada como factor de incertidumbre, aunque esa reunión no fue confirmada por autoridades chinas, según el informe consultado.
La visita de Cheng y la advertencia oficial provocaron debate en Taiwán sobre la estrategia política y la seguridad, y reabrieron el cuestionamiento institucional sobre cómo el gobierno insular y los partidos opositores enfrentarán la presión desde Pekín.








