España: el tramo del choque de trenes tenía antecedentes de fallas técnicas
El sector de la red ferroviaria donde ocurrió el choque ya había registrado múltiples incidencias en los últimos meses, vinculadas a problemas de señalización y a la infraestructura.
Hubo al menos ocho problemas técnicos meses antes del choque. Crédito: REUTERS.
El sector de alta velocidad donde este domingo se produjo el choque entre dos trenes en España ya había sido escenario de reiterados problemas técnicos en los meses previos. Se trata del tramo Adamuz–Villanueva de Córdoba, una zona clave de la red ferroviaria que conecta Madrid con el sur del país y que acumuló varias incidencias vinculadas al funcionamiento del sistema.
Las advertencias surgieron del propio gestor ferroviario español, que había informado sobre fallas previas relacionadas principalmente con la señalización, aunque también se detectaron inconvenientes en la catenaria, los cables de alimentación eléctrica y distintos componentes de la infraestructura de la vía.
Advertenciasoficiales
La sucesión de irregularidades no pasó desapercibida en el ámbito político. Durante el último verano europeo, el tema llegó al Senado español tras un pedido de informes presentado por el Partido Popular. En su respuesta, el Gobierno reconoció que se habían registrado al menos dos incidencias técnicas que afectaron a los sistemas de señalización en ese tramo.
Desde el Ejecutivo se remarcó que esas situaciones fueron atendidas de manera inmediata y que, en ningún momento, se habría visto comprometida la seguridad de la circulación ferroviaria. Sin embargo, el planteo opositor puso el foco en posibles fallos estructurales que podrían haber tenido impacto en el funcionamiento normal del servicio.
Uno de los episodios señalados ocurrió en el viaducto de El Valle, donde se detectó una anomalía vinculada a la combinación de altas temperaturas y vibraciones constantes provocadas por el paso de los trenes. Esa situación generó que los aparatos de dilatación del viaducto entraran en contacto con el riel, una falla que fue solucionada durante tareas de mantenimiento programadas.
Fallasespecíficas
Otra de las incidencias reconocidas oficialmente estuvo relacionada con una tarjeta de relés, componente clave para el sistema de localización ferroviaria. Tras detectarse el desperfecto, el elemento fue reemplazado y el sistema retomó su funcionamiento habitual.
El tramo ferroviario afectado ya había registrado fallas técnicas.Crédito: REUTERS.
Desde el Ministerio de Transportes insistieron en que, pese a estos episodios, las condiciones de seguridad estuvieron garantizadas. Además, se informó que en la línea Adamuz–Villanueva de Córdoba operan cuatro proveedores distintos de mantenimiento, cada uno con funciones específicas.
Uno de ellos se encarga de la infraestructura y la vía; otro, de las instalaciones de electrificación; un tercer contrato está destinado a los sistemas de seguridad; y el cuarto se ocupa del control de la vegetación en las inmediaciones de la traza ferroviaria.
Incidenciasreiteradas en el último año
En los últimos doce meses se registraron al menos ocho incidentes técnicos en ese mismo tramo. En abril del año pasado se notificaron demoras en los servicios de alta velocidad entre Madrid y Andalucía debido a un problema en la catenaria. Un mes después, volvió a reportarse una incidencia, esta vez vinculada a la señalización entre Adamuz y Villanueva de Córdoba.
Personal de emergencia trabaja en el lugar donde se produjo el choque. Crédito REUTERS.
Los inconvenientes en ese sistema se repitieron en varias oportunidades a lo largo del año, con nuevos episodios en junio y septiembre. En octubre se informó otra falla, esta vez asociada a la infraestructura, mientras que en diciembre se detectó una avería en uno de los desvíos de la zona, lo que volvió a generar retrasos en los servicios.
La línea Madrid–Sevilla, donde se produjo el siniestro, es la más antigua de la red de alta velocidad española. Inaugurada en 1992, en sus primeros años contaba con un número limitado de frecuencias.
Con la liberalización del mercado ferroviario en 2019 y la llegada de operadores privados, el tráfico aumentó de forma sostenida, incrementando la exigencia sobre una infraestructura que hoy vuelve a quedar bajo análisis.