Un nuevo episodio de problemas en los sistemas de refrigeración de supermercados puso en alerta a las principales cadenas de Bélgica. Durante la madrugada de este lunes, varios establecimientos registraron fallas en sus cámaras frigoríficas y equipos de frío, en un incidente que las autoridades y las empresas investigan ante la posibilidad de que se trate de un ciberataque.
Ciberataque a supermercados en Bélgica: varias cadenas tuvieron problemas con sus cámaras frigoríficas
Los incidentes afectaron a establecimientos de Delhaize, Carrefour, Spar e Intermarché. También se reportaron fallas en una tienda de Ikea. El episodio ocurrió durante la madrugada y tuvo un mecanismo similar al ataque registrado en Francia en octubre, que obligó a descartar grandes cantidades de alimentos.

Entre los comercios afectados aparecen locales de Delhaize, Carrefour, Spar e Intermarché. También se informaron inconvenientes en establecimientos del grupo belga Colruyt y en una tienda de Ikea, aunque no todos los operadores confirmaron que las fallas hayan sido provocadas por una intrusión informática.
El episodio se produjo alrededor de la medianoche del domingo al lunes y presentó características similares a las del ataque que afectó a supermercados franceses durante octubre. En aquella oportunidad, los intrusos consiguieron modificar a distancia la configuración de los equipos de refrigeración, lo que provocó un aumento de temperatura y obligó a retirar productos frescos y congelados de la venta.
La repetición de incidentes en distintos países europeos volvió a poner el foco sobre la seguridad de los sistemas tecnológicos que controlan instalaciones esenciales para el funcionamiento cotidiano de los comercios.

Qué cadenas de supermercados fueron afectadas en Bélgica
Uno de los casos confirmados fue el de Carrefour Bélgica. Un portavoz de la compañía, Mich Vergauwen, informó que alrededor de 15 establecimientos de la cadena tuvieron inconvenientes en sus instalaciones de refrigeración. Según precisó, el impacto fue limitado en relación con la cantidad total de locales que posee la empresa en el país.
Delhaize también comunicó que había detectado un incidente informático que afectó los sistemas de frío de varias decenas de tiendas. La empresa señaló que tomó medidas para mantener operativos sus establecimientos, aunque reconoció que la disponibilidad de productos frescos y congelados quedó temporalmente reducida en los comercios alcanzados.
En el caso de Intermarché y del grupo Colruyt, que opera supermercados y tiendas bajo distintas marcas, se informaron problemas similares. Sin embargo, representantes de esas compañías no confirmaron que se tratara específicamente de un ciberataque.
La cadena Spar también apareció entre las afectadas. Según reportes de medios belgas citados por la prensa internacional, cinco de sus establecimientos tuvieron inconvenientes con los equipos de refrigeración. Además, se mencionaron fallas en una tienda de Ikea, aunque tampoco se estableció públicamente si ese episodio tuvo el mismo origen que los registrados en los supermercados.

La información disponible muestra distintos niveles de confirmación: mientras algunas compañías reconocieron incidentes informáticos o ataques contra sus instalaciones, otras se limitaron a informar problemas técnicos. Por eso, no todos los casos pueden atribuirse por ahora a una misma operación coordinada.
El objetivo de los equipos afectados es especialmente sensible para la actividad comercial. La refrigeración permite conservar carnes, lácteos, alimentos preparados y productos congelados dentro de condiciones adecuadas. Cuando se interrumpe o se modifica el funcionamiento de las cámaras, los comercios deben evaluar qué mercadería puede seguir ofreciéndose y cuál debe ser retirada para evitar riesgos.
El antecedente de Francia y el riesgo para los sistemas conectados
El nuevo episodio tiene como antecedente un ataque registrado en octubre en Francia. En ese país, cientos de supermercados sufrieron modificaciones no autorizadas en sus sistemas de refrigeración. Los intrusos lograron alterar los parámetros de temperatura de los equipos y provocaron pérdidas de mercadería en distintas cadenas.
La operación alcanzó a establecimientos de empresas como Carrefour, Intermarché, Leclerc, Monoprix y Coopérative U. En algunos casos, los sistemas de frío dejaron de cumplir su función durante varias horas y los comercios tuvieron que desechar alimentos frescos y congelados cuyo estado ya no podían garantizar.
La similitud entre ambos episodios está en el tipo de tecnología afectada. Los sistemas de refrigeración de muchos supermercados están conectados a internet para permitir el monitoreo remoto, las tareas de mantenimiento y la recepción de avisos cuando se produce una falla.
Esa conectividad facilita la supervisión de los equipos, pero también puede abrir una vía de acceso para terceros si existen vulnerabilidades o dispositivos que no cuentan con las actualizaciones de seguridad necesarias.

En el caso francés, las investigaciones apuntaron a la manipulación de controladores utilizados para gestionar las instalaciones frigoríficas. Los atacantes habrían podido modificar los parámetros de funcionamiento y extender los ciclos de descongelamiento, lo que elevó la temperatura de los equipos y afectó la conservación de los alimentos.
La reiteración de problemas en Bélgica y otros países europeos refuerza la preocupación por la protección de los sistemas industriales conectados. Además de las pérdidas económicas que puede provocar el deterioro de mercadería, estos episodios exponen la dependencia de los comercios respecto de tecnologías que, aunque no suelen estar asociadas directamente con la informática, pueden ser intervenidas de manera remota.
Por el momento, no se informó quién estaría detrás de los incidentes ni si los casos registrados en Bélgica responden a una misma operación que la detectada en Francia. Las empresas afectadas continúan evaluando el alcance de las fallas y las medidas necesarias para recuperar el funcionamiento normal de sus instalaciones.








