Durante un año entero, Iván Colmenares convivió en una celda de dos por dos con Agustín Nahuel Gallo, el gendarme argentino detenido en Venezuela. Desde la ciudad colombiana de Cúcuta, el abogado relató en detalle las condiciones infrahumanas que compartieron, el aislamiento extremo y las rutinas marcadas por la suciedad, el encierro y la incertidumbre.
Cucarachas, heces, humedad y un régimen carcelario en el que se vivía encerrado 23 horas al día, sin luz natural ni contacto con el exterior. Así describió Colmenares la prisión SESMA –ex Rodeo I–, donde el argentino y decenas de detenidos de diversas nacionalidades eran sometidos a malos tratos y torturas psicológicas.
Ajedrez con jabón y papel higiénico
“Era todo oscuridad, todo humedad. Dormíamos en colchones viejos, sin sábanas, con cucarachas por todos lados”, relató Colmenares, quien llegó a contar 35 nacionalidades entre los detenidos. Junto a Gallo, intentaban sobrellevar el encierro jugando al ajedrez con piezas improvisadas.
El abogado colombiano fue arrestado en noviembre de 2024, acusado de colaborar con el Ejército de su país y con una ONG. Fue interrogado, trasladado a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), y luego al Servicio Especial de Máxima Seguridad del régimen chavista, donde conoció a Gallo.
El programa de Diosdado como única conexión
Cada jueves, un parlante en el pasillo de la prisión transmitía el programa de Diosdado Cabello. Esa era la única fuente de información externa. “Escuchábamos cuando hablaban de Milei. Tratábamos de sacar conclusiones sobre la relación entre Argentina y Venezuela”, explicó Colmenares. Para él, Gallo estaba obsesionado con ese vínculo: entendía que su libertad dependía de la política internacional.
Incluso la aparición de Gallo en imágenes y videos dentro del penal fue interpretada por su compañero como un mensaje dirigido al gobierno argentino. “Duraron como cuatro meses haciéndole videos cuando comía. Yo le decía: ‘¿Qué tan mal estarán las relaciones con Argentina para que te filmen todo el tiempo?’”.
El impacto tras la detención de Maduro
Sobre la reciente captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, Colmenares se mostró escéptico: “No ha cambiado nada. El régimen sigue. Nadie habla de los presos políticos”. Aseguró que desea volver a ver a Nahuel en libertad: “Es un enamorado de su hijo y de su país. Espero que las autoridades argentinas hagan todo lo necesario para traerlo de vuelta”.