Estados Unidos anunció que permitirá la venta de petróleo, gas y otros combustibles a Cuba, siempre que las empresas estadounidenses se aseguren de que estos productos lleguen únicamente a ciudadanos y empresas del sector privado de la isla.

La medida permite que empresas suministren energía fósil a personas y emprendimientos independientes de la isla, con la condición de que el producto no llegue a manos del Estado ni de las Fuerzas Armadas.

Estados Unidos anunció que permitirá la venta de petróleo, gas y otros combustibles a Cuba, siempre que las empresas estadounidenses se aseguren de que estos productos lleguen únicamente a ciudadanos y empresas del sector privado de la isla.
La medida fue dada a conocer por el Departamento del Tesoro, que precisó que las exportaciones pueden ser autorizadas bajo la Excepción de Licencia SCP, destinada a transacciones que apoyen al pueblo cubano, incluidos usos personales y familiares.

El Tesoro explicó que “el gas y otros productos petroleros exportados o reexportados a entidades o personas del sector privado cubano para uso personal pueden ser autorizados en virtud de esta excepción”, buscando así garantizar que la ayuda energética llegue directamente a la población y no a instituciones estatales o militares.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y el Departamento de Comercio dejaron en claro que no se permite vender combustible al gobierno, ejército, hoteles u otros negocios administrados por las Fuerzas Armadas. La política de licencias está diseñada para favorecer transacciones que beneficien directamente al pueblo cubano, incluidas exportaciones para uso comercial y humanitario.

Asimismo, la autorización incluye la reventa de petróleo de origen venezolano al sector privado de Cuba, algo que el gobierno estadounidense había bloqueado previamente para el gobierno cubano tras el ataque a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
Desde entonces, Estados Unidos ejerce fuerte presión sobre el nuevo gobierno chavista de Delcy Rodríguez, en especial en materia energética, asegurando que los envíos de crudo venezolano al sector privado cubano puedan ser aprobados bajo esta nueva guía.
El Departamento de Comercio ya había emitido directrices similares que permiten exportar petróleo a Cuba para actividades económicas del sector privado y para uso personal o familiar, sin necesidad de autorización del gobierno cubano. Estas políticas buscan que el combustible llegue directamente a quienes lo necesitan y no a estructuras estatales o militares que se encuentran bajo sanciones.
Cuba atraviesa un virtual colapso energético, apagones, escasez casi total de transporte, cortes de suministro de agua y la interrupción de servicios esenciales como la recolección de basura en las calles. Esta crisis se profundizó después de que el gobierno de Donald Trump aplicara un bloqueo total a la venta de combustible y amenazara con sanciones a quienes desafiaran esa orden.

La medida de Estados Unidos busca aliviar parcialmente esta situación, asegurando que los productos energéticos lleguen directamente al pueblo y al sector privado. La idea es que las empresas puedan comercializar petróleo y gas para uso personal, familiar o comercial, apoyando la supervivencia y el funcionamiento de pequeñas empresas.