La cuenta atrás para la abdicación de la reina Beatriz y la coronación de Guillermo Alejandro y Máxima de Orange-Nassau como reyes de Holanda comenzará esta noche con la cena de gala que la actual monarca ofrecerá a los miembros de las distintas familias reales y jefes de Estado.
La capital holandesa espera ya engalanada el relevo real que se celebrará mañana, y será el escenario de una cena de gala que la aún reina Beatriz ofrecerá a personalidades de las casas reales de todo el mundo en el Rijksmuseum.
Entre los invitados al evento figuran representantes de monarquías europeas como los Príncipes de Asturias, Felipe y Matilde de Bélgica, Federico y Mary de Dinamarca, Guillermo y Stéphanie de Luxemburgo, Haakon y Mette-Marit de Noruega, Carlos y Camilla del Reino Unido y Victoria y Daniel de Suecia. También estarán presentes los príncipes Naruhito y Masako de Japón, en el que será el primer viaje oficial de la princesa en once años.
Al término de la cena, Beatriz ofrecerá a sus huéspedes una visita al recién reabierto Rijksmuseum (el “Museo del Reino” en holandés), conocido como la “Catedral del arte holandés” y que alberga obras de grandes maestros, como Rembrandt, los Brueghel y otros.
Mañana por la mañana, el “Día de la Reina”, la reina Beatriz abdicará en el Palacio Real en presencia de varios testigos, entre ellos Guillermo-Alejandro y Máxima.
El matrimonio saludará a los holandeses por primera vez como reyes desde el balcón del Palacio, acompañados por la que ya será la “princesa” Beatriz, así como por sus hijas: la próxima princesa de Orange, Catalina-Amalia, y sus hermanas, las princesas Ariane y Alexia.
La investidura de Guillermo-Alejandro se celebrará en la Iglesia Nueva (Nieuwe Kerk), una ceremonia en la que el nuevo rey no será coronado, según la tradición, y que será seguida por una recepción para las misiones reales y extranjeras en el Palacio Real.
Por la tarde, los nuevos monarcas escucharán la “canción del rey”, antes de realizar la travesía real por las aguas del río Ij, tras la que asistirán con sus invitados a una fiesta final en el Muziekgebouw aan’t Ij.
Precisiones
La ceremonia oficial de traspaso a primera hora de la mañana en el Salón de Moisés del Palacio Real de Ámsterdam, también conocido como el Salón de los Padres de la Ciudad, en el que la todavía reina de Holanda pronunciara un breve discurso que pondrá punto final a un reinado de 33 años.
En el momento en que Beatriz, Guillermo-Alejandro y Máxima, así como el resto de los testigos presentes en el acto, hayan firmado el “Acta de Abdicación”, el matrimonio se convertirá en reyes de los Países Bajos, mientras que Beatriz pasará a ser “princesa de los Países Bajos”.
La pequeña Catalina-Amalia, de nueve años, será nombrada princesa de Orange y ocupará el primer lugar en la sucesión del trono.
Poco después Guillermo-Alejandro y Máxima saludarán a los holandeses por primera vez como reyes desde el balcón del Palacio Real de Amsterdam, acompañados por Beatriz, y el rey dirigirá unas palabras a las cerca de 20.000 personas que se espera que se reúnan en la Plaza de Dam.
El himno nacional pondrá el broche al discurso del nuevo rey, tras lo que la nueva princesa heredera y sus hermanas, las princesas Alexia y Ariane, se unirán a su familia en el balcón.
Posteriormente, la familia real se dirigirá a la Iglesia Nueva (Nieuwe Kerk) para celebrar la ceremonia de investidura, a donde llegará el rey acompañado de un cortejo, que portará un baldaquino de redes blancas que, se cree, es un recuerdo del desembarco en las playas de Scheveningen en 1813 del entonces futuro rey de Holanda Guillermo I.
“Juro (prometo) ante los pueblos del Reino observar y respetar siempre el Estatuto del Reino y la Constitución”, serán las primeras palabras que Guillermo-Alejandro pronunciará previsiblemente en su discurso de investidura, en el que también se comprometerá a defender el territorio del país y la libertad y los derechos de los holandeses.
Guillermo-Alejandro no será coronado, en el sentido literal, ya que los reyes de Holanda nunca llevan corona a lo largo de su reinado, pero sí portará el manto real sobre un frac negro con corbata blanca.
Se trata de una prenda centenaria que han llevado todos los monarcas holandeses desde el siglo XIX y que ha sufrido múltiples transformaciones para ser adaptada a cada uno de ellos.
Durante la investidura, la corona y las otras insignias reales permanecerán sobre una mesa junto a una Constitución y al Estatuto del Reino: el cetro, que simboliza la autoridad del rey; el globo imperial, que representa el territorio del rey; la espada real, muestra del poder del rey; y el estandarte o pendón real, con el escudo holandés.
Al mediodía el flamante rey y la comitiva se dirigirán al Palacio Real para ofrecer una recepción para las misiones reales y extranjeras.
Dos horas más tarde, el rey y la reina escucharán la “canción del rey”, que precederá a la travesía real por las aguas del río Ij, tras la que asistirán con sus invitados a una fiesta final en el Muziekgebouw aan’t Ij.
El 30 de abril será también el último Día de la Reina, que a partir de ahora será el Día del Rey y se celebrará el 27 de abril porque es el cumpleaños de Guillermo-Alejandro, y dará paso a la primera “Noche del Rey”, durante la que los holandeses seguirán celebrando la coronación de sus nuevos reyes.
Aprestos para la coronación
Cuenta regresiva para el relevo real en Holanda
Este martes dejará el trono, después de 30 años, la reina Beatriz, quien será reemplazada por su hijo Guillermo Alejandro y su esposa Máxima. De la ceremonia participarán representantes de las principales monarquías europeas. Amsterdan recibió a miles de turistas que llegaron para ver de cerca un espectáculo irrepetible.

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