Plan Escudo Fronterizo: así es el sistema de control que implementa Chile
La iniciativa incluye obras de infraestructura, uso de tecnología avanzada y un amplio despliegue de fuerzas de seguridad en la zona norte para restringir ingresos por pasos no habilitados.
Chile pone en marcha el plan Escudo Fronterizo con muros.
El gobierno de Chile puso en marcha este mes el plan “Escudo Fronterizo”, una iniciativa que había sido anunciada por José Antonio Kast durante su campaña presidencial. El objetivo es implementar medidas firmes para cerrar el paso a la inmigración ilegal, especialmente en los cruces no habilitados.
Según el documento oficial, el plan apunta a reforzar el control mediante sanciones más severas y un despliegue de fuerzas de seguridad sin precedentes en la zona norte del país.
Las obras comenzaron a mediados de marzo y se concentran en puntos consideradoscríticos, como Colchaney Chacalluta, en la región de Arica y Parinacota.
Muros, zanjas ytecnología
Entre las principales acciones se destaca la construcción de muros y vallas de seguridad de hasta cinco metros de altura, similares a los utilizados en otros países, equipados con sensores de movimiento y monitoreo constante mediante drones.
Además, se proyecta la excavación de zanjas de tres metros de profundidad en sectores de alto tránsito migratorio, con el objetivo de impedir el ingreso de vehículos y el paso de grupos numerosos.
Chile endurece el control fronterizo con presencia militar.
El plan también contempla cercos perimetrales electrificados, torres de vigilancia y radares térmicos que permitirán detectar movimientos en tiempo real. A esto se sumará el uso de drones autónomos con cámaras de reconocimiento facial, infrarrojo y visión térmica, operando de manera permanente.
Como parte de la estrategia, se establecerá una franja de exclusión de 10 kilómetros en la frontera, donde cualquier persona sin documentación será detenida y expulsada.
Despliegue militar ycontrol permanente
El “Escudo Fronterizo” prevé la creación de una Fuerza de Tarea Conjunta integrada por las Fuerzas Armadas y de Orden, que asumirá el control de la frontera norte.
En ese marco, se desplegarán 3.000 efectivos en turnos rotativos para garantizar la vigilancia constante en los sectores más sensibles.
Los militares contarán con facultades para detener, reconducir y expulsar a quienes ingresen de manera irregular, bajo protocolos establecidos. Su accionar estará respaldado por la Justicia Militar.
Además, quienes intenten ingresar de forma violenta o no acaten las órdenes de las autoridades podrán ser reducidos conforme a los procedimientos previstos.