Caos en los aeropuertos: Trump amenaza con desplegar agentes del ICE ante el paro de la TSA
En el marco de un cierre parcial del Gobierno que ya afecta el pago de salarios, el presidente Donald Trump anunció el envío de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a las terminales aéreas. La medida busca paliar la falta de personal de seguridad (TSA), aunque expertos advierten por los riesgos de utilizar agentes sin capacitación específica en controles aeroportuarios.
Incertidumbre para los viajeros: agentes de inmigración podrían asumir el control de seguridad en EE.UU. Credito: REUTERS/Adam Gray
Mientras las filas en los controles de seguridad se extienden y el personal de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) cumple sus funciones sin percibir haberes, la crisis aeroportuaria en Estados Unidos sumó un nuevo capítulo de tensión.
El presidente Donald Trump advirtió que, de no mediar un acuerdo en el Congreso para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), desplegará agentes del ICE en los aeropuertos a partir de este lunes.
Crisis aérea en Estados Unidos: el cierre del Gobierno pone en jaque la seguridad en los aeropuertos. Credito: REUTERS/Jeenah Moon
La medida genera fuertes dudas operativas. A diferencia de los oficiales de la TSA, que requieren meses de formación técnica, los agentes de inmigración no cuentan con la capacitación específica para la detección de amenazas en equipajes y pasajeros.
“No veo cómo esto nos ayuda a superar este período”, señaló George Borek, delegado sindical de la TSA en Atlanta, subrayando que la falta de entrenamiento adecuado podría comprometer la seguridad de los vuelos.
Ausentismo récord y terminales al límite
La situación financiera de los trabajadores es crítica. Con seis días consecutivos de tasas de ausencias superiores al 9% —alcanzando un pico del 10,22% el pasado lunes—, los principales hubs aéreos del país muestran signos de agotamiento:
Crisis aérea en Estados Unidos: el cierre del Gobierno pone en jaque la seguridad en los aeropuertos. Credito: REUTERS/Jeenah Moon
Atlanta (Hartsfield-Jackson): Demoras de hasta dos horas debido a que un tercio del personal no se presentó a trabajar.
Houston (William P. Hobby): Más de la mitad del personal de seguridad estuvo ausente el pasado viernes.
Renuncias en masa: El DHS informó que más de 400 agentes han dimitido definitivamente desde el inicio del cierre gubernamental.
El fantasma del cierre de aeropuertos
La advertencia de las autoridades es tajante: si el conflicto no se resuelve antes del próximo viernes (fecha prevista de cobro), la crisis entrará en una fase desconocida. Adam Stahl, administrador adjunto de la TSA, no descartó el cierre total de algunas terminales, especialmente las más pequeñas, si el número de oficiales disponibles sigue cayendo.
Cabe destacar que no todo el sistema está colapsado. Unos 20 aeropuertos en Estados Unidos (como San Francisco, Kansas City y Orlando Sanford) operan bajo un programa de control privado, lo que les permite mantener la fluidez al no depender directamente de los fondos federales de la TSA actualmente bloqueados.
Impacto para el viajero internacional
Para quienes tengan vuelos programados hacia o desde EE.UU. en las próximas semanas, el panorama es de incertidumbre total.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, calificó la situación actual como "un juego de niños" comparado con lo que podría suceder la próxima semana si no se destraba el presupuesto en el Capitolio.
El cierre parcial del Gobierno se ha convertido en una barrera invisible pero implacable para el transporte global, dejando a miles de empleados —y millones de pasajeros— atrapados en una disputa política que parece lejos de terminar.