El canciller alemán, Friedrich Merz, advirtió este sábado que Alemania enfrenta una «amenaza masiva» por parte de Rusia, a la que acusó de intentar desestabilizar el país y alterar el orden de seguridad europeo. Las declaraciones fueron realizadas durante la convención de la Unión Social Cristiana (CSU), celebrada en Múnich, donde también defendió la necesidad de impulsar reformas económicas y reforzar la seguridad nacional.
Merz alertó sobre la amenaza de Rusia y defendió reformas económicas en Alemania
El canciller alemán advirtió sobre los intentos de Moscú de desestabilizar el país mediante ciberataques, sabotajes y acciones contra infraestructuras críticas. Durante un discurso en Múnich, también cuestionó a partidos opositores y reclamó acelerar las reformas para recuperar el crecimiento económico y fortalecer la industria.


Merz sostuvo que Europa atraviesa un escenario en el que está en juego la libertad del continente y señaló que las acciones atribuidas a Moscú incluyen ciberataques, sabotajes, intentos de atentados contra infraestructuras críticas y operaciones destinadas a debilitar las sociedades democráticas.
Frente a ese panorama, el jefe del Gobierno alemán reclamó mayores inversiones en los organismos de seguridad y expresó su respaldo a las Fuerzas Armadas, la Bundeswehr. «Estamos orgullosos de ustedes», afirmó al dirigirse a los militares, a quienes agradeció su disposición a defender la libertad del país.
Críticas a la AfD y a La Izquierda
Durante su intervención, Merz también apuntó contra Alternativa para Alemania (AfD), el partido de derecha radical, al que acusó de promover posiciones favorables a los intereses rusos y de contribuir a la desestabilización del país.

El canciller cuestionó especialmente la postura de esa fuerza respecto de la guerra en Ucrania y sostuvo que sus planteos favorecen el aislamiento internacional de Alemania. «Estoy orgulloso de Alemania; no se lo cederemos a otros», afirmó, al defender la posición de su espacio político frente al avance de la oposición.

También dirigió críticas contra La Izquierda, en medio de las negociaciones para conformar un gobierno en Berlín junto con el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes. Merz acusó a esa formación de promover discursos hostiles hacia los judíos, la policía y el derecho de Israel a existir.
Además, volvió a rechazar las propuestas de expropiación de grandes empresas inmobiliarias privadas, una de las iniciativas que generan controversia en el debate político alemán.
Merz reclamó acelerar las reformas económicas
Aunque la amenaza rusa ocupó un lugar destacado en su discurso, el eje de la intervención estuvo centrado en la política interna y en los desafíos económicos que enfrenta Alemania.
El canciller defendió las reformas estructurales impulsadas por su Gobierno con el objetivo de sostener el empleo, recuperar el crecimiento y fortalecer la competitividad de la industria. También reiteró su compromiso de reducir los impuestos a la electricidad.

«Necesitamos estas reformas ya», sostuvo Merz, quien advirtió que su coalición será evaluada por su capacidad para convertir los anuncios en medidas concretas.
En ese sentido, reclamó a su socio de Gobierno, el SPD, avanzar rápidamente con los acuerdos alcanzados. El objetivo, afirmó, es recuperar la confianza de las empresas, estimular las inversiones y mejorar las condiciones para la producción.
«Debemos devolver a nuestra economía a la senda del crecimiento, necesitamos empresas que inviertan, necesitamos una industria competitiva», señaló. Y reafirmó una de las prioridades de su gestión: mantener a Alemania como una potencia industrial.
El discurso combinó así las advertencias sobre los riesgos geopolíticos y la seguridad nacional con la presión para acelerar las reformas económicas, en un contexto marcado por las tensiones políticas internas y los desafíos de competitividad de la principal economía europea.








