Un brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que había partido desde Ushuaia, generó una alerta sanitaria internacional tras confirmarse varias infecciones, evacuaciones médicas y al menos tres fallecimientos. Las autoridades sanitarias, con intervención de la Organización Mundial de la Salud (OMS), investigan si se trata de la cepa andina, una variante poco frecuente que puede transmitirse de persona a persona.
Brote de hantavirus en el crucero MV Hondius: evacúan enfermos e investigan posible transmisión entre personas
El episodio dejó al menos tres muertos y varios casos sospechosos a bordo de la embarcación que navegaba por el Atlántico. La OMS analiza si se trata de la cepa andina, una de las pocas con capacidad de contagio entre humanos.

Evacuaciones y restricciones
El episodio se desarrolló durante una travesía por el Atlántico, en una embarcación con cerca de 150 pasajeros y tripulantes. El barco quedó inicialmente aislado frente a las costas de Cabo Verde, luego de que se detectaran casos compatibles con hantavirus y se confirmaran algunas infecciones.
De acuerdo con los reportes oficiales, al menos tres personas murieron y otras presentan síntomas de diversa gravedad, lo que obligó a desplegar un operativo sanitario internacional. Algunos pacientes fueron evacuados para recibir atención médica especializada, mientras que el resto de los pasajeros permaneció en cuarentena a bordo.

La situación generó restricciones en distintos puertos. Inicialmente, Cabo Verde rechazó el ingreso del barco por razones sanitarias, lo que obligó a mantener la nave en aislamiento mientras se evaluaban alternativas para su atención. Posteriormente, se analizó su traslado hacia las Islas Canarias para continuar con los controles médicos.
Las autoridades sanitarias indicaron que, si bien el brote es grave en el ámbito del crucero, el riesgo para la población general es bajo. No obstante, se reforzaron los protocolos de vigilancia epidemiológica y aislamiento para evitar una eventual propagación.
Preocupación
Uno de los aspectos que más inquieta a los especialistas es la posible presencia del virus Andes, una variante del hantavirus que se registra principalmente en Argentina y Chile y que, a diferencia de otras cepas, puede transmitirse entre personas en contextos de contacto estrecho.
Este dato es clave para entender la magnitud del episodio. El hantavirus se contagia habitualmente por contacto con secreciones de roedores, especialmente a través de la inhalación de partículas contaminadas. Sin embargo, en el caso del virus Andes, se ha documentado la transmisión interpersonal, lo que exige medidas de aislamiento más estrictas.

Las investigaciones apuntan a determinar el origen del contagio dentro del crucero. Una de las hipótesis señala que el virus pudo haber sido contraído durante una excursión en tierra en etapas previas del viaje, mientras que otra línea de análisis evalúa la posibilidad de contagios entre pasajeros en espacios cerrados.
El antecedente de esta cepa en Sudamérica refuerza la atención sobre el caso. Brotes anteriores, como el registrado en la Patagonia argentina, permitieron confirmar la transmisión entre personas y definir protocolos de control basados en el aislamiento temprano y el seguimiento de contactos estrechos.
En este contexto, la OMS y autoridades sanitarias de distintos países trabajan de manera coordinada para contener el brote, asistir a los pacientes y reconstruir la cadena de contagios. La evolución de los casos y los resultados de los estudios epidemiológicos serán determinantes para establecer si hubo transmisión interpersonal y qué medidas adicionales deberán implementarse.








