La preocupación sanitaria escaló a nivel internacional tras confirmarse un brote de enfermedad respiratoria aguda grave a bordo del crucero polar MV Hondius, que había partido desde Ushuaia con destino final en África. La situación obligó a activar protocolos de emergencia y a desplegar una respuesta coordinada entre organismos de salud de distintos países.
Un crucero que salió de Ushuaia registra muertes y casos de hantavirus
Una travesía turística terminó en una situación crítica con evacuaciones médicas, intervención internacional y preocupación por el alcance del contagio en alta mar.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) junto al Ministerio de Salud de Sudáfrica confirmaron que entre los casos detectados hay al menos un contagio de hantavirus, una enfermedad potencialmente mortal transmitida principalmente por roedores. El dato encendió las alarmas por la complejidad del cuadro clínico y las dificultades de control en un entorno cerrado como un barco.
El brote se cobró la vida de un pasajero de 70 años que falleció mientras la embarcación navegaba por el Atlántico. Su cuerpo fue trasladado a la isla de Santa Elena. Días después, su esposa, de 69 años, también murió tras ser evacuada de urgencia a un hospital de Johannesburgo, en Sudáfrica. Las autoridades aún no confirmaron la nacionalidad de ambos.

Un tercer pasajero, un ciudadano británico de 69 años, permanece internado en terapia intensiva, también en Johannesburgo. Su estado es crítico y forma parte de los casos que siguen bajo monitoreo permanente. La evolución de estos pacientes es clave para comprender el alcance del brote.
Un virus peligroso en un escenario complejo
El hantavirus es una familia de virus que puede provocar fiebre hemorrágica y severas complicaciones respiratorias. Según organismos internacionales, el contagio se produce por contacto con secreciones de roedores, lo que abre interrogantes sobre cómo se originó el foco dentro del crucero.

Desde la OMS señalaron que ya se puso en marcha una “respuesta internacional coordinada” para contener la propagación y determinar el origen del brote. Este tipo de eventos, en espacios cerrados y con alta densidad de personas, representa un desafío sanitario significativo.
Mientras tanto, el resto de los pasajeros permanece a bordo del buque, bajo estrictas medidas de control. También se evalúa la posibilidad de aislar a otros dos viajeros que presentan síntomas compatibles con la enfermedad.
El recorrido del barco y las dudas sobre el contagio
El MV Hondius, operado por la empresa Oceanwide Expeditions, había iniciado su recorrido en Ushuaia, con escalas previstas en las islas Georgias del Sur y Santa Elena, antes de continuar hacia Cabo Verde y luego Europa.
Actualmente, la embarcación se encuentra frente al puerto de Praia, en Cabo Verde, donde las autoridades analizan los próximos pasos sanitarios. La decisión sobre permitir el desembarco o trasladar más pacientes a hospitales será clave para evitar una expansión mayor del brote.

El episodio reabre el debate sobre los riesgos sanitarios en viajes internacionales y la necesidad de protocolos más estrictos, especialmente en trayectos prolongados y en regiones remotas. También vuelve a poner en foco al hantavirus, una enfermedad poco frecuente pero de alta letalidad.
La investigación sigue en curso y no se descarta que surjan nuevos casos en las próximas horas. La prioridad, coinciden los especialistas, es contener el brote y garantizar la seguridad de todos los pasajeros y tripulantes.








