El ciclón Isaías se degradó este sábado 10 de octubre a tormenta postropical, después de tocar tierra en la costa estadounidense del golfo de México como huracán de categoría 2. Aunque el sistema perdió intensidad desde su ingreso al territorio, las autoridades meteorológicas advirtieron que continuará generando lluvias intensas, inundaciones y fuertes ráfagas de viento en distintas zonas del sureste de Estados Unidos.
El huracán Isaías pierde fuerza tras tocar tierra en Florida, pero persiste el riesgo de inundaciones
El ciclón tocó tierra en Florida como huracán de categoría 2, con vientos sostenidos de hasta 165 km/h, y posteriormente se degradó a sistema postropical. El fenómeno provocó cortes de electricidad que afectaron a más de 512.000 clientes en Florida y Alabama, además de daños materiales.


Isaías impactó durante la noche del viernes cerca de Destin, una localidad turística del noroeste de Florida, con vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora. Antes de llegar a la costa, el fenómeno había alcanzado la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, pero comenzó a debilitarse antes de tocar tierra.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), las precipitaciones podrían afectar especialmente el sur de Alabama, el noroeste de Florida y Georgia, a medida que el sistema avance hacia el interior.

El paso del ciclón dejó árboles caídos, calles bloqueadas por escombros y daños en el alumbrado público. Además, más de 512.000 clientes quedaron sin suministro eléctrico en Florida y Alabama, según medios locales.
Florida declaró el estado de emergencia
Ante la llegada del huracán y sus posibles consecuencias, Florida declaró el estado de emergencia en 27 condados y movilizó a unos 5.000 integrantes de la Guardia Nacional para colaborar en las tareas de asistencia y respuesta.

En distintas localidades se dispusieron evacuaciones preventivas en zonas vulnerables, mientras que las autoridades alertaron sobre posibles interrupciones prolongadas del suministro eléctrico y daños en la infraestructura.

Los equipos de emergencia trabajan para atender los incidentes provocados por los vientos y las precipitaciones, en un escenario en el que la caída de árboles, los escombros y las inundaciones pueden dificultar la circulación y las tareas de recuperación.
Persisten las alertas por lluvias e inundaciones
Pese a la pérdida de intensidad, el NHC advirtió sobre el riesgo de marejada ciclónica en sectores de la costa del golfo de México y la posibilidad de inundaciones repentinas en las áreas afectadas por las precipitaciones.

El avance de Isaías tierra adentro podría prolongar las condiciones meteorológicas adversas durante el fin de semana. Entre los principales riesgos se encuentran las lluvias torrenciales, el anegamiento de zonas bajas y la posible formación de tornados en sectores del sureste estadounidense.
La degradación a ciclón postropical no implica que el sistema haya dejado de representar un peligro. Estos fenómenos todavía pueden generar precipitaciones intensas y vientos capaces de provocar daños, especialmente cuando afectan áreas con suelos saturados o infraestructura vulnerable.

Por ese motivo, las autoridades mantienen el seguimiento de la trayectoria del sistema y recomiendan atender las alertas meteorológicas y las indicaciones de los organismos de emergencia.








