Las protestas de transportistas por el encarecimiento del combustible provocaron dificultades de abastecimiento en al menos siete aeropuertos del sur de Italia. La situación más crítica se registra en Crotone y Reggio Calabria, donde se agotaron las existencias de queroseno para aviación, según informó la agencia italiana de control del tráfico aéreo ENAV.
7 aeropuertos del sur de Italia enfrentan problemas de combustible por una huelga de camioneros
Las protestas contra el aumento del gasoil afectan el abastecimiento de queroseno y alimentos. Dos terminales agotaron sus reservas de combustible para aviones y varias aerolíneas advirtieron sobre posibles complicaciones operativas.

Ante este escenario, las autoridades recomendaron a los pilotos planificar las operaciones con suficiente combustible desde el aeropuerto de partida o desde una escala anterior. La medida busca evitar que las aeronaves dependan de un suministro local que, por el momento, presenta restricciones.
Los problemas también alcanzan a otras terminales del sur del país, donde las empresas proveedoras comunicaron limitaciones para cubrir la demanda habitual. La situación genera preocupación en el sector aeronáutico por sus posibles consecuencias sobre la programación de los vuelos y las operaciones de las compañías.
La aerolínea Wizz Air confirmó que las dificultades de abastecimiento afectan sus actividades y advirtió que las restricciones podrían repercutir en los servicios desde y hacia Italia. La empresa pidió a las autoridades una intervención urgente para normalizar la distribución de combustible.

Restricciones en aeropuertos
Entre las terminales afectadas se encuentra Nápoles-Capodichino, donde se informó una disponibilidad limitada de Jet A1, el combustible utilizado por la mayoría de los aviones comerciales. Las autoridades aeroportuarias recomendaron a los pilotos cargar combustible adicional antes de arribar, siempre que las condiciones operativas lo permitan.
En Brindisi, la compañía proveedora Carboil comunicó que no puede entregar cantidades superiores a las que ya estaban programadas. En Bari, en tanto, los proveedores Wfs y Air BP afrontan dificultades para responder a la demanda habitual de sus clientes.
Las restricciones también alcanzan a Palermo, donde Carboil reportó inconvenientes en el suministro, y a Salerno, cuya sociedad gestora pidió a las aerolíneas organizar sus operaciones de reabastecimiento para reducir la dependencia de las existencias locales.
La crisis se vincula con los bloqueos y las interrupciones del transporte terrestre que dificultan el traslado de combustible desde los centros de distribución. En Calabria, la falta de entregas llevó a ENAV a advertir sobre la ausencia de queroseno en Crotone y Reggio Calabria.
El impacto sobre el transporte aéreo se suma a las dificultades que atraviesan otros sectores de la economía italiana, especialmente en las regiones meridionales, donde las movilizaciones comenzaron la semana pasada.

Faltantes en supermercados
Los bloqueos también alteraron la distribución de alimentos. La cadena de supermercados Conad informó que importantes cantidades de productos perecederos, como frutas, verduras, leche y carne, quedaron retenidas en camiones y depósitos sin poder llegar a los comercios.
En distintas localidades de Campania, Sicilia, Calabria y Apulia se registraron estantes vacíos y faltantes de productos, entre ellos pasta fresca, quesos envasados y carnes. Las interrupciones afectan especialmente a las mercaderías que requieren una distribución rápida para conservarse en condiciones adecuadas.
Las consecuencias no se limitan al sur. Según la asociación empresarial Federdistribuzione, los mercados mayoristas de Bolonia, Milán, Verona y Turín registraron una caída de entre el 40% y el 50% en el ingreso de productos provenientes de las regiones meridionales.
La industria alimentaria también sufrió interrupciones. Algunas fábricas de pasta tuvieron dificultades para mantener la producción por la falta de insumos, mientras que en Campania se registraron problemas en la elaboración de mozzarella de búfala debido a las demoras en el procesamiento de leche fresca.
La empresa Gias, dedicada a los alimentos congelados y con sede cerca de Cosenza, advirtió que podría detener su actividad si continúan las protestas. La firma cuenta con unos 400 empleados.
El reclamo de los camioneros
Las movilizaciones comenzaron en el sur italiano como parte de una serie de protestas de transportistas, agricultores y pescadores. El principal reclamo de los camioneros es el aumento del precio del gasoil, que encareció los costos operativos y redujo la rentabilidad del transporte de mercancías.
El ministro de Transporte, Matteo Salvini, mantuvo reuniones con representantes del sector y anunció una partida de 480 millones de euros en ayudas para los transportistas. Tras ese encuentro, el Comité Siciliano de Transportistas resolvió suspender la protesta en la isla.
Sin embargo, las movilizaciones continuaron en Calabria y otras zonas del sur, donde los camioneros aguardaban nuevas instancias de negociación con el Gobierno. Una próxima reunión en el Ministerio de Transporte está prevista para el 27 de octubre.
En paralelo, el Ministerio del Interior puso en marcha un operativo para identificar a quienes participan de los cortes de rutas. Hasta el miércoles, las autoridades habían identificado a 1.339 personas, denunciado a 71 y aplicado 242 multas administrativas.
En Campania, además, se dispuso una escolta policial para unos 500 vehículos de transporte, con el objetivo de facilitar las operaciones de carga y descarga mientras siguen las negociaciones.
La evolución del conflicto será clave para determinar cuándo podrá normalizarse el abastecimiento de combustible y mercancías en las regiones afectadas, así como para establecer el alcance de las posibles consecuencias sobre los vuelos y la actividad comercial.








